mia, tuya… de todos y todas…

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Silvia Georgina Sosa Castillo

iepa AC

El desarrollo de procesos de investigación con metodologías participativas, como parte de una estrategia que permite conjuntar las experiencias y compromisos de instituciones académicas, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos y ciudadanas comprometidos con los procesos educativos, constituye una vía fundamental para concientizarnos sobre el papel que jugamos todos y todas en la construcción de sociedades más justas en donde caben las diferencias y el respeto a la diversidad.
Cuando nuestro país se encuentra atravesando situaciones complejas en las diferentes esferas de su economía, política y sociedad, donde sus estructuras precisan una transformación sustancial, es crucial hacer de la educación un proceso colaborativo, con metodologías de acompañamiento que fortalezcan no sólo la transmisión de conocimientos académicos, sino también la conformación de sujetos con habilidades, actitudes y valores que tengan un impacto positivo en su comunidad. Más allá de un discurso demagógico, nuestro sistema educativo precisa confrontarse con las necesidades de cambio estructurales que centren su atención en las crisis de aprendizajes y de formación integral de las y los estudiantes, en condiciones favorables que generen un ambiente propicio, respetuoso y libre de violencia.
Bajo este contexto, Investigación y Educación Popular Autogestiva A.C. (iepa AC) lleva trabajando desde hace 26 años,  principalmente en la península de Yucatán (Campeche, Quintana Roo y Yucatán) y en los estados de Tabasco, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Sonora, Monterrey, Baja California Norte y Sur; con el compromiso por la promoción y defensa de los derechos humanos, en especial de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
Ser parte de las organizaciones de la sociedad civil que han colaborado con la Medición Independiente de Aprendizajes en Yucatán (durante Noviembre 2015) y Campeche (Mayo 2016) nos ha permitido enriquecer el diagnóstico de necesidades educativas en ambos estados, que si bien con los resultados obtenidos podemos reconocer un incremento en la cobertura escolar, contamos ahora con datos precisos sobre las condiciones de aprendizajes locales, para insistir ante las autoridades educativas y la ciudadanía en el fortalecimiento de conocimientos pertinentes dentro y fuera de los espacios de las escuelas para la construcción de comunidades educativas.
Esta experiencia nos ha enriquecido al (re)encontrarnos con colegas que desde sus trincheras están día a día intentando hacer un cambio.  La colaboración de las y los 150 estudiantes, académicos, padres y madres de familia que participaron como voluntarios en Yucatán y los 60 voluntarios en Campeche, reafirma el interés y compromiso por la transformación de nuestras realidades y de que no estamos solos y solas en esta lucha. Va nuestro reconocimiento al CIESAS Golfo y la Universidad Veracruzana; así como en Yucatán a la Universidad del Oriente en Valladolid, a la Universidad Tecnológica Regional del Sur en Tekax, a la Universidad Pedagógica Nacional en sus sedes Mérida y Peto, al Instituto Escolar del Sureste A.C., a la Casa del Voluntariado EZER A.C. y a las y los estudiantes de la Universidad Autónoma de Yucatán. Así como en Campeche a la Escuela de Trabajo Social del Instituto Campechano y la Universidad Autónoma de Carmen; que con su esfuerzo y trabajo en campo recopilaron la información de las situaciones educativas en ambos estados.
mia nos da razón para confirmar que la producción y difusión del conocimiento es fundamental para consolidar los procesos educativos que fortalecen a las personas y grupos sociales, contribuyendo a la construcción de sociedades más democráticas; que la investigación participativa nos permite ser sujetos de conocimiento, donde lo investigado sea apropiado y apropiable por la comunidad para llevarnos a la acción, porque todas y todos tenemos derecho a compartir conocimientos y experiencias.
Creemos que con los resultados obtenidos podemos ir encontrando diferentes formas de socializar el conocimiento, porque enseñar y aprender forman parte de un mismo proceso que no distingue género, edad y origen; haciéndolo verdaderamente democrático y liberador, con estrategias asertivas para el logro de la participación e involucramiento de la comunidad educativa, con impacto en las comunidades y desarrollando el aprendizaje significativo al ver concretizados los conocimientos adquiridos en acciones de cambio.
mia nos permitirá descubrir las oportunidades para generar nuevos proyectos a favor de las personas, sus familias y sus comunidades, ya que construir en colaboración es la mejor manera de educar en la corresponsabilidad y no en la dependencia pasiva, convencidas y convencidos que se puede vivir en un mundo en donde la justicia y la paz prevalezcan por encima de todo aquello que nos daña, teniendo a la educación como la médula de nuestro desarrollo y pudiendo dar ese salto cuántico en los procesos de enseñanza-aprendizaje.