Factores ligados al problema de Salud Ambiental en El Salto y Juanacatlán

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Lizette Santana Belmont

Profesora investigadora, Facultad de Economía de la UNAM. Posdoctorante en CIESAS Occidente durante 2016.

Durante 2016, Greenpeace México realizó un muestreo en las inmediaciones del río Santiago y la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) El Ahogado, su reporte técnico identificó sustancias químicas orgánicas propias del sector industrial. La muestra tomada del tubo de descarga exhibe la presencia de químicos como nonifenol, pfalatos, octifenol y bisfenol, sustancias que no están reguladas en las normas oficiales mexicanas en materia de descargas (Greenpeace, 2016). Por lo anterior, la organización ha demandado la falta de efectividad de las plantas de tratamiento, especialmente porque, los pueblos mayormente afectados de el río Santiago, como El Salto y Juanacatlán han mantenido una importante lucha contra los efectos devastadores de las diversas fuentes de contaminantes localizadas en este sitio. En el caso del deterioro de la calidad del agua del río Santiago, de acuerdo con el estudio del IMTA (2011), las descargas que afectan mayormente corresponden a los giros: químico, petroquímico, metalmecánico y metalúrgico, automotriz, electrónico, alimenticio y química-farmacéutica, cada giro industrial puede generar diversos niveles de riesgo, y provocar resultados adversos con diferentes intensidades o frecuencias.

Los registros de la Secretaria de Salud de Jalisco en lo correspondiente al municipio de El Salto, muestran cifras relevantes de mortalidad ligada a casos de enfermedades respiratorias crónicas como la Enfermedad Obstructiva Crónica (EPOC), tumores malignos y enfermedades isquémicas del corazón, especialmente a partir de 2004 hasta la fecha. Lo que indica que existe evidencia para vincular los casos con la situación de degradación ambiental y contaminación del río. No obstante, los niños y las mujeres embarazadas, al igual que los adultos mayores, son más vulnerables a los efectos de la contaminación ambiental. Esta condición es debida a las diferencias en la exposición y a su inmadurez fisiológica, incluso a su metabolismo que en general es más acelerado. Diversos estudios de Salud Ambiental demuestran que los fetos y los niños pequeños son mas vulnerables a las partículas finas en suspensión, hidrocarburos aromáticos policíclicos, compuestos orgánicos volátiles, humo de tabaco, metales y ozono. También existe la preocupación por el estudio de los efectos de la exposición a contaminantes ambientales durante la gestación, tanto en el ambiente interior como en el exterior y hay datos que demuestran que este tipo de contaminación está asociada con el riesgo de mortalidad intrauterina, la prematurez, así como con la talla baja y peso, al nacimiento y en el desarrollo postnatal.

En el estudio realizado por Laura Myuki (2012) se pueden observar resultados contundentes respecto de los efectos de la contaminación del agua del río Santiago en mujeres embarazadas que vivían en un radio de < 500m del río respecto a los niveles de Arsénico en cabello. Los resultados relevantes de su estudio muestran que en las mujeres con concentraciones de As en cabello mayores al valor de referencia (0.059 μg/g), solo 23.1% de los partos alcanzaron la edad gestacional mínima para la inducción del parto o cesárea. De ellas, 30.8% de sus nacimientos tuvieron resultados sub-óptimos, pues se presentaron partos prematuros. También se observó que sus hijos nacieron una semana antes que los bebés de las madres con concentraciones menores o iguales al valor de referencia; en cuanto a las características de los recién nacidos, los hijos de las madres con concentraciones de As en cabello mayores al valor de referencia, registraron en promedio un déficit de 362 gramos en peso y 0.91 centímetros en talla al nacer, respecto a los neonatos de madres con concentraciones menores o iguales al valor de referencia.

Dando seguimiento al problema de salud ambiental que se vive en torno a la devastación del río Santiago, en 2016, el Dr. Armendáriz Borunda dió a conocer un estudio citotóxico/genotóxico (células y ADN) en cuatro sitios distintos de la corriente pluvial, encontrando que los sitios con mayor número de anormalidades nucleares, y con mayores efectos adversos en la salud de los pobladores son El Salto-Juanacatlán. Los parámetros obtenidos demuestran riesgo estadísticamente muy superior al normal para las personas en tres de siete tipos de daño a células denominadas: micronúcleo, nbud, binucleada, núcleo picnótico, cariorrexis, cariolisis y cromatina condensada. Las anomalías están vinculadas con la concentración de metales tóxicos, presentes en el agua, fuera de los límites permitidos, capaces de inducir daño celular por diferentes mecanismos de acción (Borunda, 2016).

La recopilación de dicha información documental, junto con una miniencuesta de percepción sobre salud ambiental (226 encuestados) aplicada en los centros de salud de la Cabecera municipal de El Salto y Juanacatlán, durante junio de 2016, muestra que el cáncer de algún tipo es la enfermedad con mayor frecuencia para los encuestados (18%), seguido por las enfermedades infecciosas o parasitarias (13%), gastrointestinales (10%) y del sistema respiratorio (9%). Las enfermedades renales fueron mencionadas en menor, pero considerable medida (8%) así como las cefaleas, nauseas y/o vómitos (7%). Cabe mencionar que las enfermedades relacionadas con los órganos reproductores femenino y masculino, sin considerar las endocrínas (1%), suman un 5% por lo que resultan considerables.

En este sentido, la siguiente gráfica de red nos permite observar que la mayoría de los encuestados atribuye una gran importancia especialmente a los factores ligados al río y a la basura: la línea azul (se extiende hacia el perímetro final de la red) muestra los picos de mayor frecuencia respecto a la importancia atribuida por las personas, de manera que los olores provenientes de un río y la presencia de virus o bacterias en el ambiente, seguida por la contaminación del aire y los olores provenientes de un basurero son los mas altos (6%). No obstante, la contaminación del agua del río (5%), la emisión de humos y gases (4%), las instalaciones industriales cercanas (4%) y la generación de basura son también muy relevantes (4%). Para diferenciar los factores de riesgo atribuidos a los servicios de salud, se observa también que los riesgos mayormente asociados son la falta de hospitales o centros de salud (6%), la falta de recursos para medicamentos (6%) y la mala calidad de los servicios de salud pública (5%).

Los datos presentados, así como las visitas de campo realizadas en 2016, quedaron evidenciadas también por el Grupo de trabajo sobre empresas y derechos humanos de Naciones Unidas, quienes acudieron a la Cascada de El Salto de Juanacatlán en el mes de septiembre manifestando, una vez más, que las condiciones de contaminación del río Santiago son una “catástrofe ecológica” y es indispensable tomar medidas eficaces para el saneamiento y prevención en la zona. No se trata de continuar con inversiones millonarias que funcionan únicamente como soluciones paliativas (como sucedió con la PTAR El Ahogado) sino de tratar el problema en toda su amplitud, de manera que sea posible elaborar e implementar una legislación en materia de uso y descarga de sustancias químicas en agua, tierra y aire similar al programa establecido y vigente en la Unión Europea (REACH, Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de Sustancias y Preparados Químicos, por sus siglas en español) el cual se basa en los Principios de Precaución y Principio de Sustitución. Así mismo, es urgente que se publique la actualización del Registro de Emisiones y Transferencias Contaminantes (RETC), de modo que sea posible hacer un mejor y más amplio listado de sustancias reguladas.

En el caso de la salud ambiental es urgente atender el problema de manera que sea posible el monitoreo de enfermedades frecuentes, por lo que se podría recomendar al Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (CONAVE) adicionar las neoplasias malignas, insuficiencia renal crónica, enfermedades endocrinas y respiratorias asociadas a la exposición de sustancias tóxicas presentes en el ambiente como las causas de muerte de interés para la Vigilancia Epidemiológica Especial. Por lo que, es indispensable que se asesore a las instancias municipales del sector salud y se faciliten los formatos para el registro, notificación y estudio epidemiológico de los padecimientos y eventos bajo vigilancia epidemiológica solicitados, así como las metodologías y procedimientos para la toma de muestras, monitoreo y envío de informes a los Laboratorios Nacionales de Referencia y/o a la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública.

Es imperativo que las instituciones ligadas al sector salud (IMSS, ISSSTE; Seguro Popular, etc.) que tienen como derechohabientes a los pobladores de El Salto y Juanacatlán implementen a la brevedad y de manera coordinada, un Sistema de Vigilancia Epidemiológica Especial y los programas o modificaciones en los procesos de atención, registro y prevención de las enfermedades sujetas a solicitud de vigilancia especial, deberán ser modificados en relación al riesgo epidemiológico y tomando en cuenta el principio de precaución.

Bibliografía