Rä hyä ya däk’ ëi. Historias y saberes de San Pablito. Provocando las memorias culinarias a través de las fotografías antiguas

Daniel Humberto Vargas Serna[1]
Antropólogo visual independiente

Imagen 1. Portada del documental Rä hyä ya däk’ ëi. La abuelita Lupita de la Loma muestra una fotografía de su familia, en la que ella es aún una niña

Nota: Todas las fotografías fueron tomadas por Daniel Humberto Vargas Serna en San Pablito, Puebla, 2018.

Palabras clave: foto elicitación; memoria; antropología de la alimentación; archivos fotográficos; comida otomí.

La memoria humana tiene formas muy peculiares de detonarse. Estimular los sentidos humanos, como la vista y el gusto, puede acercarnos a los recuerdos y a las emociones. Esto lo comprobé en el 2018, en el proyecto de investigación Rä fäti Mbithö (Los saberes de San Pablito). En este texto abordaré el análisis del documental Rä hyä ya däk’ ëi (Las voces de los abuelos). Historias y saberes de San Pablito, publicado en el 2024. Centraré mi atención en el tema que nos ocupa en este número: la antropología de la alimentación en el contexto otomí.

Proceso colaborativo

Esta investigación fue el resultado de mi tesis de la Maestría en Antropología Visual, en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO-Ecuador). El trabajo de campo se desarrolló de febrero a julio de 2018 en Mbithö. Propuse un enfoque de trabajo colaborativo con cinco jóvenes del pueblo, a quienes conozco desde hace varios años. Ellos aportaron ideas y se encargaron de realizar las entrevistas en ñühü a un grupo de quince abuelos y abuelas mayores de 70 años, con la finalidad de conocer diferentes aspectos de la historia local. Su memoria se estimuló a través de la foto-elicitación, para lo que se usó el archivo de Bodil Christensen. La foto-elicitación es una técnica de investigación cualitativa que permite acceder a los recuerdos y emociones mediante elementos visuales (Imagen 2). Todo fue registrado en video, con su consentimiento. Con una parte de ese material pudimos producir Rä hyä ya däk’ ëi, documental de 36 minutos, que vio la luz en agosto de 2024.

El filme está dividido en seis partes: San Pablito en el siglo pasado; los alimentos sagrados, comida del campo, comida sana; Mayonikha, el lugar sagrado de los ñühü; el regreso de las fotografías de Bodil Christensen, 80 años después; los rostros de San Pablito en las fotos de Bodil; y la importancia del patrimonio fotográfico. Dos de los entrevistadores fueron Soledad Abraham, docente de la primaria federal de la localidad, y Rubelio Sánchez, promotor cultural y artesano. También participaron el artista otomí Ismael Bocato, Hugo Abraham, Jorge Arroyo y Pablo Abraham, quienes se encargaron de parte de la traducción. Sin ellos, este proyecto no hubiera salido adelante.

Imagen 2. Rubelio Sánchez desarrollando la foto-elicitación con las imágenes de Christensen, en casa de los abuelos Mariano y Lupita

Las voces de los abuelos nos acerca a la microhistoria de San Pablito y de Pahuatlán: es un viaje en el tiempo que nos ayuda a entender las difíciles circunstancias de vida de sus habitantes y las transformaciones sociales que han tenido en la última parte del siglo XX. Sobre la alimentación, los abuelitos refirieron en sus emotivos testimonios la compleja situación de vida. Por ejemplo, el fragmento de Lupita de la Loma (Imagen 1):

A veces compraba un cuartillo de cacahuates. Les daba cuatro o cinco cacahuates a mis niños para comer. Y si preguntaban [por qué], les decía no había dinero. Después se los comían. Pero sólo era salsa y cuatro o cinco cacahuates. De esa manera mantenía a mis niños.

Esto nos habla del alto grado de marginación en que estaba sumida la población, pues no fue un testimonio aislado, es similar al de la abuelita Elvira Agustín, quien afirmó que la gente comía puras tortillas (me) con boshing’i, un alimento de chiles criollos que se ponen a secar y luego se molcajetean con un poco de limón. Lo anterior concuerda con lo que Galinier apuntó en los años setenta: “La alimentación de los otomíes del sur de la Huasteca refleja la pobreza en la que siempre han vivido” (2012).

La crudeza de algunos testimonios contrasta con la “abundancia” en la que ahora viven muchas familias de San Pablito, lo cual no significa que haya buenos estándares de alimentación, pues hay una alta tasa de enfermedades crónico-degenerativas, como sobrepeso, cáncer y diabetes en toda la sierra otomí de Puebla e Hidalgo (Vargas Serna, 2025). A través de la memoria colectiva (Halbwachs, 2024) y las imágenes podemos conocer los procesos históricos relacionados con los alimentos, el abandono de los sistemas tradicionales de siembra y el cambio de hábitos alimenticios, así como la apropiación de legumbres exógenas. Doña Francisca de Xochimilco nos contó que antes sólo comían frijoles gordos y tiempo después llegaron los frijoles negros. A lo largo de la cinta hay escenas contemporáneas de la comensalidad otomí: el tueste del cacao para el tejü (atole de cacao), la preparación de los envueltos de garbanzo para el mole de la fiesta patronal, etc. Elementos identitarios de la comida de Mbithö que trascienden del espacio doméstico a la vida ritual.

Una alimentación que va quedando en el olvido

En la fase de producción, mediante las entrevistas, tratamos de indagar el posible origen de la comunidad. Halbwachs (2024) ya había abordado las limitaciones al trabajar con los recuerdos:

Toda memoria colectiva tiene por soporte un grupo limitado en el espacio y en el tiempo […]. La memoria colectiva, por el contrario, es el grupo visto desde dentro y durante un periodo que no supera la duración media de la vida humana, que le es, las más de las veces, muy inferior. (218)

Esto puede explicar por qué los recuerdos de los abuelitos otomíes, una sociedad ágrafa, no llegan más atrás del siglo XX. En aquel entonces su alimentación era autosuficiente: comían lo que cosechaban y lo que podían cazar o recolectar en el monte. Según los testimonios, sembraban maíz, frijol, chile, calabaza, garbanzo y cacahuate. En determinada temporada del año, los hombres iban a pescar chacales (camarones de río), pescado y langostinos en el río Chixtla o San Marcos, el afluente que divide San Pablito de Pahuatlán. Bodil Christensen documentó fotográficamente esta práctica (Vargas Serna, 2012), ahora extinta. En pantalla podemos ver que la ingesta común era de quelites, quintoniles, hongos del monte, cilantro, naranjas criollas, moras, plátanos y lo que estaba a su alcance. El consumo de carne de res era muy esporádico. La de pollo era la más común, pues formaba parte de la producción doméstica. Respecto a los animales salvajes, se consumían ocasionalmente armadillos, tejones, tlacuaches, ardillas y otros especímenes de la fauna local. Sobre la entomofagia, tanto en San Pablito como en casi todos los pueblos de Pahuatlán es común atrapar hormigas chicales (Atta mexicana), que salen al inicio de la temporada de lluvias, cerca de la fiesta de San Juan; por ello, en otras partes de la Sierra Otomí se les conoce como hormigas sanjuaneras.

Imagen 3. La maestra Soledad Abraham y su familia ven las fotos de Bodil Christensen después de la entrevista a doña Paula García (†), quien conoció a Christensen

En otros fragmentos del documental apreciamos que esta riqueza alimenticia y agrícola sufrió un retroceso o desaparición, como las actividades familiares en torno a las cosechas. Con la idea de rememorar y reflexionar qué se tenía hace apenas unas décadas atrás, agregué fragmentos del patrimonio cinematográfico del que Mbithö ha sido protagonista. El espectador observará cómo era el pueblo y sus alrededores a través de El papel de San Pablito, obra del Instituto Nacional Indigenista, dirigido por Federico Weingartshofer (1982), y las secuencias de la cocción de cacahuates en los hornos de piedra. Igualmente, incluí escenas de la vida campesina y ritual que nos dejó el director chileno Francisco Gedda y Sur Imagen para la serie Al Sur del Mundo, grabada en Mbithö en 1997. Debido a la migración, entre otros factores, ahora hay muy pocas familias que siembran. Desafortunadamente, las semillas criollas van desapareciendo y se está abusando de los agroquímicos. Este desapego a la tierra está repercutiendo en la mala calidad de la salud.

Imagen 4. Colaboradores del proyecto de investigación Rä fäti Mbithö (Sol, Lobe, Jorge, Hugo, Ismael, Pablo)

La fase de devolución y las piedras en el camino

A ocho años de la investigación, hay mucho material registrado y casi todos los abuelitos entrevistados ya fallecieron. Siendo autocrítico, el documental pudo haber tenido un mejor resultado, pero se editó con lo que había sido traducido. No hubo tiempo de traducir todas las entrevistas porque es un proceso lento, detallado y requiere la habilidad de la traducción-interpretación, que no todos poseen. Además, en cada fase se necesita un recurso económico para los colaboradores locales. Como realizador, aprendí que uno debe enfocar toda la atención y el tiempo para concluir estos proyectos, para que sean devueltos a la comunidad y circulen, pues se adquiere un compromiso desde el primer día que está en campo.

Si bien el material digital total se puede considerar un archivo comunitario invaluable, de nada sirve si está guardado en discos duros. Ahora debo buscar los canales para seguir difundiéndolo. Con lo almacenado se puede hacer una segunda parte, pero hay que considerar a las nuevas audiencias y los medios digitales. Quizá la publicación de reels (videos cortos) en redes sociales tenga un mejor impacto y estimule a los jóvenes a hacer nuevas producciones.

Las voces de los abuelos nos proporciona una idea general de cómo fue el San Pablito del siglo pasado: la carestía permanente, la discriminación, las relaciones jerárquicas con la cabecera municipal. Pero también es un doble homenaje a la memoria de los hombres y mujeres que participaron, y a la obra de Bodil Christensen y Helga Larsen, las danesas que se enamoraron de la Sierra Norte de Puebla. Es una invitación a valorar las fuentes que nos permiten acceder y circular la memoria de los pueblos originarios.

Ficha técnica

Dirección: Daniel Humberto Vargas Serna.
Idioma: ñühü (otomí oriental).
Subtítulos: Español.
Duración: 36 minutos.
Clasificación: A.
Todos los derechos reservados. México, 2024.

Nota: el documental no está en línea, pero si deseas verlo, mándame un correo y te enviaré el enlace.

Referencias

Galinier, J. (2012). Pueblos de la Sierra Madre. Etnografía de la comunidad otomí. Comisión Nacional Para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

Gedda, F. (Director) (1997). El papel amate en San Pablito Pahuatlán [Documental de la serie Al Sur del Mundo]. Sur Imagen.

Halbwachs, M. (2024). Memoria colectiva y memoria histórica. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 69, 209-219. https://reis.cis.es/index.php/reis/article/view/1535

Vargas Serna, D.H. (2012). La pahua frondosa. Reportaje histórico y cultural de Pahuatlán de Valle. Programa de Desarrollo Cultural de la Huasteca, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

Vargas Serna, D.H. (Director) (2024). Rä hyä ya däk’ ëi. Historias y saberes de San Pablito [Documental]. Producción independiente.

Vargas Serna, D.H. (2025). Estrategias sanitarias y saberes interculturales frente al incremento de las enfermedades crónico-degenerativas en dos comunidades ñühü: Juntas Chicas, Huehuetla y El Jovión, San Bartolo Tutotepec, Hidalgo. Una mirada desde la antropología médica [Ponencia]. XXVII Coloquio Internacional sobre Otopames, Universidad Intercultural del Estado de México, San Felipe del Progreso, Estado de México.

Weingartshofer, F. (Director) (1982). El papel de San Pablito [Documental]. Instituto Nacional Indigenista.


  1. Correo electrónico: danielvargaspatrimonio@gmail.com ↑