Impacto en la soberanía alimentaria y organización comunitaria que genera la Fiesta del Maíz, Ngo r´o dethä, en San Juan Ixtenco, Tlaxcala

Silia Mariana Juárez Cerón[1]
Colegio de La Frontera Sur

Imagen 1. Trenza de maíces de colores

Nota: Casa de Simón Angora, campesino de Ixtenco que elaboró las trenzas, noviembre de 2024. Todas las fotografías fueron tomadas por Silia Mariana Juárez Cerón.

Resumen

Desde la resistencia y lucha por la soberanía alimentaria, las organizaciones comunitarias en el ámbito de la agroecología son fundamentales; sin embargo, atraviesan diferentes retos y tensiones a nivel sociocultural. Este caso de estudio examina el origen, la necesidad y la importancia que tiene la Fiesta del Maíz que se realiza en San Juan Ixtenco, Tlaxcala, y cómo esta organización de base comunitaria impacta a nivel socioterritorial y cultural para crear sistemas alimentarios locales.

Palabras clave: fiesta, maíz, Ixtenco, soberanía alimentaria.

Introducción

Ixtenco es parte de los sesenta municipios que integran el estado de Tlaxcala. Se localiza en el oriente del estado, colinda al norte con el municipio de Huamantla, al sur con el de Trinidad Sánchez Santos y al oriente con el estado de Puebla (Secretaría de Economía, 2022).

La población total de Ixtenco en 2020 fue de 7,504 habitantes, siendo el 51.7% mujeres y 48.3% hombres. El porcentaje de la población que se considera indígena es el 77.26% del total (Secretaría de Economía, 2022). A los pobladores de Ixtenco se les conoce como otomíes de Tlaxcala y entre 30 y 40 habitantes hablan la lengua yuhmu, la cual es una variante del otomí, perteneciente a la familia otopame, del tronco otomangue (Lastra, 1997).

El maíz es la semilla de la cual se desprende toda la ritualidad, organización, costumbres e identidad en Ixtenco. Los campesinos tienen un papel trascendental, ya que son conocidos como los guardianes de las semillas de maíz y custodian diferentes especies con diversos colores. Entre esas especies está la semilla tradicional maizajo o maíz tunicado.[2]

Según los datos del Anuario Estadístico de la Producción Agrícola (2024), la cantidad de maíz que se siembra por superficie en el municipio de Ixtenco corresponde a 3,629.00 hectáreas, lo que da una producción de 10,524.10 toneladas, con un rendimiento de 2.90 toneladas por hectárea y un valor de producción de $66,302,99.00 pesos.

De estas hectáreas sembradas, en una entrevista que le hizo el periódico 385 grados, de Tlaxcala, a Cornelio Hernández Rojas, destacó que en Ixtenco se registra el 95% de la producción del maíz nativo en el estado, dado que los campesinos se han dado cuenta de que es resistente a los fenómenos climatológicos (Piscil, 2023).

Sin embargo, aunque en Ixtenco se siembre por temporal, algunos campesinos y productores lo hacen con maíz híbrido en monocultivos, para generar más rendimiento por hectárea, por lo que esta siembra ha ido en aumento, formando parte de las 15,000 hectáreas beneficiadas con este tipo de semilla en el estado, apoyadas por programas estatales (Sánchez, 2015).

Cornelio Hernández ha realizado un importante trabajo en el resguardo de semillas, generando un banco en el interior de un cuexcomate para conservar diferentes tipos que han caído en desuso, como: frijoles silvestres, ayocotes, huauzontle, chicle de campo, pirul, malva, cebada criolla, trigo centeno, cochinito[3] (México Tierra Viva, 2020).

Desde el 2011 inició la Ngo r´o dethä, un espacio comunitario organizado por los campesinos, cocineras y artesanos de Ixtenco para promover la reflexión sobre el uso de las semillas híbridas y conservar las nativas, por ser parte de la herencia que les dejaron sus abuelos yuhmu.

Metodología

Este estudio de caso se sustenta con base en la revisión de textos, videos, noticias, libros, páginas web, entrevista y plática con el creador de la Fiesta del Maíz, así como con algunos participantes. Estos, desde su perspectiva, mencionan la importancia de tener alternativas para la soberanía alimentaria, los factores de organización, la contribución de la feria al pueblo, las luchas, tensiones, logros y retos a los que se enfrentan al realizar año con año la Fiesta del Maíz.

El objetivo general de este estudio es analizar el impacto que tiene la Fiesta del Maíz en las dinámicas socioculturales y organizacionales en la comunidad de San Juan Ixtenco, Tlaxcala, para considerarla como estrategia alternativa y de resistencia para la soberanía alimentaria.

Fiesta del Maíz de Ixtenco, Tlaxcala: Ngo r´o dethä Ixtengo, Mahme

“El maíz se lleva de la cuna a la tumba”.
Cornelio Hernández

Para hablar del origen de la Fiesta del Maíz hay que destacar a la lengua yuhmu en este proceso, puesto que hablarla es ver a través del territorio, no desde el territorio. Ixtëyngo o Ixtëngo proviene de tres raíces: r´ixi, que es “agrio”; t´ëy, que es “atole”; y ngó, que es “fiesta”. Puede traducirse como: “Donde se toma el atole agrio en la fiesta” o “Lugar donde se toma atole agrio en festividad” (Avendaño, 2023).

El atole agrio, que es un rasgo cultural e identitario de Ixtenco, se elabora con maíz morado. Las semillas y la lengua yuhmu también crean espacios simbólicos y memoria, que conectan con el pasado para entender el presente y poder seguir usándolos en el futuro (Sánchez, 1981).

El origen de la Fiesta del Maíz tiene lugar cerca del año 1983, con la inconformidad del hablante yuhmu Agustín Ranchero, quien presentó una denuncia en el INAH, puesto que en Ixtenco se pretendía que el templo como espacio, perdiera su carácter sagrado realizando recortes en los alteres, es decir que se desmantelara su simbolismo religioso. Fue en esa visita donde conoce y se entrevista con la antropóloga Yolanda Ramos Galicia, a quien invita a la feria del pueblo. Ella asiste ese mismo año y ahí conoce y queda impresionada con las alfombras de semilla, arte que se realizaba desde entonces en la comunidad (Cornelio Hernández, comunicación personal, 17 de febrero de 2026).

Este hecho se relaciona con el antropólogo Cornelio Hernández Rojas, pues mientras él cursaba la universidad, conoció y empezó a colaborar con Yolanda Ramos, con quien después compartió trabajo e inquietudes en la Casa de Artesanías de Tlaxcala. En ese entonces, varios investigadores querían colaborar con Yolanda Ramos, lo que le permitió a Cornelio conocer a diferentes personajes, como Masatake Matsubara[4] y otros investigadores, quienes fungieron como asesores para brindarle conocimiento y adquirir diferentes ópticas de la cultura, de la agricultura y la antropología.

Posteriormente, gracias a Ramos, tuvo una entrevista con Efraín Hernández Xolocotzi, quien asignó a su discípulo César Luna Morales en el año de 1993 para realizar la tesis Cambios en el aprovechamiento de los recursos naturales en la antigua ciénega de Tlaxcala, para la Universidad Autónoma de Chapingo.

En este proceso se generó un equipo de trabajo, donde Cornelio amplió su interés por el campo y, aunque el proyecto se terminó, adquirió mucho conocimiento del tema. Cornelio, aprovechando sus nuevos saberes y su estancia en el área laboral, generó su primer reencuentro con los maíces con la colaboración de algunos compañeros de trabajo: hizo una colecta de maíces por el estado de Tlaxcala. En esa actividad se percató de la variedad de colores de maíces que existe en Ixtenco.

En 1995, experimentó su segundo reencuentro con los maíces tras colaborar con un familiar desde la escuela bilingüe, en un proyecto con personas de la tercera edad. Una parte del tiempo la ocupaban en compartir experiencias y comida, así como en intercambiar relatos y narrativas del campo. Esta experiencia fue significativa, pues fue la chispa que lo impulsó a ver desde otra perspectiva la actividad del campo y la cocina.

En el año de 1996, Cornelio deja la Casa de Artesanías. Después de esta etapa revaloró el significado y la importancia de los maíces. Siguió su carrera como gestor cultural y comenzó su labor en el Instituto Tlaxcalteca de la Cultura. En marzo del 2001 lo visitó Francisco Ramos, quien estaba al frente del Grupo Vicente Guerrero. El motivo de su visita fue pedir apoyo para una actividad artística a la que denominaron la Feria del Maíz. Cornelio sumó a esta propuesta la inclusión de maíces de colores de Ixtenco. Fue así como algunos campesinos asistieron a la Feria del Maíz en el municipio de Vicente Guerrero. Posteriormente, Cornelio asumió la presidencia de Ixtenco en el periodo del 2005 al 2008. Desde sus posibilidades y con la ayuda del Grupo Vicente Guerrero, el 2 de febrero del 2007, después de la bendición de semillas, se realizó en Ixtenco el primer concurso de maíces, donde campesinos presentaron ocho variedades de colores.

En el 2009, de nuevo con la ayuda del Grupo Vicente Guerrero y con la aportación de $5,000 pesos que donó la entonces diputada del Congreso de Tlaxcala durante la LIX Legislatura, Ana Lilia Rivera, adquirieron herramienta para generar los estímulos del segundo concurso. En esa edición, el ganador presentó 14 tonalidades de maíz.

Ese mismo año se presentó el maíz tunicado. Doña Porfiria, hermana de don Vicente,[5] asistió al concurso con tres mazorcas de maíz tunicado, mejor conocido como maíz ajo.[6] Cornelio, al ver esta especie, quedó impresionado. Fue un momento crucial, donde supo que tenía que dedicarse de lleno a la conservación y el fomento de las semillas nativas. Esa emoción lo llevó a comprometerse a continuar con el evento.

En el 2010, se realizó la tercera edición del concurso. Como premios se otorgaron palas y herramientas, para motivar la participación. Ese mismo año, Cornelio Hernández conoce el festival gastronómico de Santiago de Anaya,[7] en el estado de Hidalgo, donde experimentó un formato de festival diferente.

Impresionado por el flujo y la dinámica, pensó en reestructurar el objetivo y la organización de los concursos de maíz en Ixtenco. Así, en el 2011, tras ver que las variedades de color se incrementaron a 28, el concurso cambió su formato para transformarse en lo que se conoce hasta ahora como la Fiesta del Maíz. Pasó de ejecutarse en solo un día a una participación comunitaria de cinco días, donde la expo-venta de las diferentes especies y colores de maíz es la principal atracción.

En el 2012 se implementó el formato por cooperación. Surge el método de organización comunitaria, que con la aportación de los campesinos, artesanos y cocineros, se genera el recurso mínimo para cubrir costos de producción y logística, para ver resultados favorables en su economía y la proyección de su cosecha.

Imagen 2. Mujeres yuhmu y Cornelio Hernández en Ngo r´o dethä, 2022

Nota: En el centro se encuentra Cornelio Hernández, creador de la Fiesta del Maíz; con él están la hablante de lengua yuhmu, Esperanza Yonca, y otras mujeres yuhmu, quienes en esa edición representaron el baile del guajolote; abril de 2022.

Por ello, Ngo r´o dethä, como se muestra en la Imagen 4, se realiza con la presencia de campesinos y productores de la región. En cada edición, la intención es que se reúnan también artesanos, agentes culturales, cocineras, investigadores científicos, académicos y gente interesada en el tema, con la finalidad de difundir el trabajo de rescate y preservación de la diversidad de maíces nativos que forman parte de la memoria e historia biocultural.

La Fiesta del Maíz va más allá de la exhibición o expo-venta de artesanías y semillas, ya que cada participante, desde su perfil, comparte y festeja la existencia y resistencia de las semillas nativas, las cuales amplían su presencia al viajar a otras comunidades y regiones del país. Logrando así la territorialización para mantener vivas las especies históricas y haciendo frente a la introducción de las híbridas.

La primera edición de la Feria del Maíz que se realizó atravesó por diversas etapas de ajuste y definición de prioridades (Pérez, 2024). Algunas instituciones gubernamentales han tenido la intención de sugerirle a los organizadores ciertas acciones para hacer más comercial la feria, pero Cornelio Hernández insiste en que se realice con la presencia de los campesinos, cocineras y artesanos, quienes son los principales actores y verdaderos guardianes.

Desde el 2011 y hasta la fecha, se realiza en la explanada del parque principal de Ixtenco, enfrente de la presidencia municipal. Se divide en área de productores, gastronomía, expositores, talleres, arte y cultura. También cuenta con la participación de académicos y divulgadores de saberes con ponencias (Coracyt Noticias, 2015).

Imagen 3. Collage de algunos carteles de la Fiesta del Maíz


Nota: Collage de elaboración propia, marzo de 2025.

Como lo muestra la Imagen 4, la organización de la Fiesta del Maíz está a cargo de los propios campesinos y artesanos que exponen sus productos. Por medio de una asamblea, que realizan con tres o cuatro meses de anticipación y acatando un reglamento, deciden las comisiones de participación y quiénes las integrarán. También designan la cuota de participación y la persona encargada del recurso. Estas acciones son para democratizar y hacer rotativa la participación. La difusión, desde el primer año, se realizó con la ayuda de la familia de Cornelio Hernández, quienes hasta en CDMX realizaron la pega de carteles en lugares estratégicos, como en las líneas del metro. La trayectoria profesional de Cornelio ayudó también para realizar la difusión en los medios de comunicación que conoció en su camino laboral. A la fecha, quienes han colaborado en este aspecto son la Secretaría de Cultura de Tlaxcala y el Centro Cultural de Ixtenco.

Imagen 4. Mapa de la organización de la Fiesta del MaízNota: Elaboración propia con base en el trabajo de campo realizado en febrero de 2026.

Uno de los objetivos de la Fiesta del Maíz es el rescate de las prácticas de cocina local, por lo que es de suma importancia generar diálogo con las cocineras y reconocer los platillos que elaboran, puesto que algunos ya estaban en desuso. La cocina yuhmu, como muchas de las cocinas campesinas de otros pueblos, también sufrió el menosprecio y la discriminación.

Hasta la fecha se han realizado 14 ediciones de la fiesta. En la de 2024 se registraron 48 productores y productoras, siendo la que ha tenido más participación.

Imagen 5. Mapeo de actores, organizaciones e instituciones, aliados y amenazas de la Fiesta del Maíz

Nota: Elaboración colaborativa con base en el trabajo de campo realizado en febrero de 2026. En verde están los más cercanos y los aliados; en azul, los actores secundarios; en rojo, amenazas o no-aliados. Entre más cercano al centro, más relación estrecha tienen.

Como en todas las organizaciones, existen tensiones internas y externas, obstáculos, limitaciones, actores y organizaciones que son aliados o amenazas. En la Imagen 5 se muestra un mapa de actores sociales, organizaciones e instituciones que son cercanos o no al evento.

El mapeo se dividió en cuatro sectores: privado, público, comunitario y académico. La imagen refleja que, de los sectores que tienen más cercanía y alianzas para la realización de la Fiesta del Maíz, destaca la propia comunidad, puesto que son quienes la organizan. En segundo lugar está el sector académico, donde instituciones como la UNAM, el Colegio de Postgraduados, la Universidad Autónoma de Chapingo, la Universidad Autónoma de Tlaxcala, investigadores y académicos independientes han participado en la programación cultural con ponencias.

En tercer lugar está el sector público, con algunas instituciones públicas, como la Secretaría de Cultura federal y estatal, centros culturales, medios de comunicación y televisión de Tlaxcala, que han sido aliados para la realización de la fiesta.

En el sector privado no se ubicó ningún aliado. De hecho, se colocó al sector industrial, agroindustrial, automotriz y haciendas turísticas como amenazas para la realización de la Feria del Maíz. La tensión más compleja que ha tenido que atravesar es crear una dinámica sana en la relación con las autoridades municipales, quienes generan ambientes hostiles para los procesos administrativos y el otorgamiento de permiso.

Las dificultades que Cornelio Hernández ubica en los factores externos son climáticas, lo cual es complejo de controlar puesto que los vientos fuertes podrían voltear las lonas. En la parte interna, señala la organización: es complejo reunirse y acordar en asamblea, y por la naturaleza del evento, se requiere mucho diálogo, que no fluye a la primera. Los esfuerzos por crear sinergia son grandes, puesto que implica para los organizadores poner tiempo, recurso humano y económico para hacer la Fiesta del Maíz.

Una de los problemas que Cornelio observa y comparte es que en el evento no se cuenta con salidas de emergencia, pero está en la búsqueda de generar un mecanismo para una mayor seguridad durante de la fiesta. También se pretende la mejora continua a nivel de residuos, limpieza, organización y comunicación. Otro punto de mejora es el de los flujos de visitantes, pues hasta la fecha no ha podido generar un conteo de la asistencia de público local o foráneo; así como una evaluación más profunda, pues las reuniones posteriores generalmente no son para evaluar procesos administrativos, no se centran en declarar la transparencia del gasto del recurso. Sin embargo, pese a todo lo que implica realizar la Fiesta del Maíz año con año, los asistentes y quienes participan siempre se quedan con un buen sabor de boca y cultivan sus mentes.

Conclusiones: La Fiesta del Maíz, ¿cómo contribuye a la soberanía alimentaria?

La importancia de las semillas es de carácter territorial y biocultural, va desde la preparación del suelo, la siembra, cosecha, selección, conservación, comercialización, transformación y alimentación.

La Fiesta del Maíz coloca a la cocina de Ixtenco en el mapa, potencializa la resignificación de historia y memoria de la alimentación situada. A nivel económico, genera ingreso, no solo de lo que venden los campesinos, también de lo que proyectan y que hace que la gente los busque para comprarles el maíz nativo.

Imagen 6. Campesino Vicente. Ngo r´o dethä, 2023

Nota: Marzo de 2023.

La selección de las semillas conlleva un proceso cultural de conocimientos trasmitidos que también es parte de un mejoramiento genético. Pero no solo es la semilla, también es la preparación de la tierra, la gestión del agua y la aplicación de la siembra con el temporal. Esta decisión de seguir cultivando maíz nativo es un proceso de construcción social que genera soberanía alimentaria (Llanos Hernández y Santacruz de León, 2018).

La Fiesta del Maíz aporta a la soberanía alimentaria en la defensa de sus maíces nativos para decidir evitar el uso de semillas híbridas; la autodeterminación de elegir sus formas y modos de producción para no depender de la industria; genera vínculos con otros pueblos y reconoce la importancia de crear espacio de intercambio de experiencias y saberes; y fomenta la creación de narrativas alrededor de un conjunto de acciones comunitarias que organizan y renuevan la construcción de un territorio (Llanos Hernández y Santacruz de León, 2018).

La Fiesta del Maíz es una estrategia para la soberanía alimentaria que acciona diferentes ejes: preservación, mejoramiento, diversificación y defensa de las semillas nativas, cuidado y conservación de la agrobiodiversidad para la alimentación actual y futura de la humanidad, espacio de intercambio de saberes, organización comunitaria, espacio de arte y educación, defensa del territorio, cultura y reproducción de la memoria de la cocina del pueblo.

Esta estrategia es también una dinámica de apropiación de los espacios para resignificarlos por medio de la organización que genera la comunidad participante, quienes a su vez son los organizadores y los que expanden conocimiento a diferentes escalas.

Culturalmente, refuerza la identidad, el sentido de pertenencia y fomenta la ideología de presenciar la cultura viva, pues la fiesta no solo sucede en cinco días, permanece y trasciende. A la par, el fenómeno socioterritorial y cultural, genera territorialización, pues las semillas, mazorcas, artesanías y bordados que se intercambian y comercializan no solo se quedan en manos de los visitantes, sino que se expanden a otros territorios. En el caso de las semillas, para ser sembradas o consumidas.

Durante la Fiesta del Maíz, el intercambio de experiencias con respecto a las asimetrías que atraviesan los campesinos ante el sistema hegemónico mueve, incomoda, indigna y promueve la concientización y la empatía. Y trasmite a nuevas generaciones el ímpetu por sumarse a la lucha territorial. Por lo que emergen ideas, proyectos y organizaciones; es decir, es modelo para otros territorios que atraviesan luchas similares.

Tanto la fiesta como la creación de banco de semillas son actos políticos, sociales, bioculturales y de liberación de la dominante y colonizadora forma en que la industria alimentaria nos impone sobre cómo alimentarnos. Es un punto de apalancamiento para preservar y defender el territorio, la biodiversidad y la cultura. Nos permite también accionar de forma diferente ante la economía del sistema dominante y hegemónico. Es un espacio que alienta e invita a tomar la soberanía alimentaria como parte de nuestra filosofía de vida para enfrentar las lógicas de la globalización neoliberal.

Referencias

Anuario Estadístico de la Producción Agrícola. (2024). Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera. https://nube.agricultura.gob.mx/cierre_agricola/

Avendaño Rocha, G. (2023). Acercamiento etnográfico a la biodiversidad y semillas locales de maíz: atole agrio en San Juan Ixtenco, Tlaxcala. Benemérita Universidad Autónoma de Puebla https://hdl.handle.net/20.500.12371/20305

Coracyt Noticias (26 de marzo de 2015). Entrevista | Feria del maíz 2015 en Ixtenco [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=oDKepq_qCL4

Lastra, Y. (1997). El otomí de Ixtenco. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Antropológicas.

Llanos Hernández, L. y Santacruz de León, E.E. (2018). La soberanía alimentaria y el riesgo ambiental en la construcción social del territorio rural en San Juan Ixtenco, Tlaxcala. Textual, 72, 67-101. https://doi.org/10.5154/r.textual.2017.72.006

México Tierra Viva (3 de noviembre de 2020). Don Cornelio Hernández Rojas. Ixtenco Tlaxcala 2020 [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=j-UZ9vp99Qg

Pérez, G.J. (30 de marzo de 2024). La Fiesta del Maíz exalta la vital tarea de resguardo y protección del grano. La Jornada. https://www.jornada.com.mx/noticia/2024/03/30/cultura/la-fiesta-del-maiz-exalta-la-vital-tarea-de-resguardo-y-proteccion-del-grano-9242

Piscil, M. (24 de marzo de 2023). El 95 por ciento del maíz nativo se produce en Ixtenco. 385 Grados. https://www.385grados.com/8-columnas/el-95-por-ciento-del-maiz-nativo-se-produce-en-ixtenco/

Sánchez, C. (2015). Evaluación de los sistemas productivos de maíz en San Juan Ixtenco Tlaxcala [Tesis de Doctorado]. Colegio de Postgraduados. http://colposdigital.colpos.mx:8080/jspui/bitstream/handle/10521/2613/Sanchez_Sanchez_CD_MC_Botanica_2015.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Sánchez, J. (1981). El espacio bilingüe (aspectos etnolingüísticos del bilingüismo y teoría lingüística de los espacios). Eusko Ikaskuntza.

Secretaría de Economía (21 de julio de 2022). Acerca de Ixtenco. Gobierno de México. https://www.economia.gob.mx/datamexico/es/profile/geo/ixtenco


  1. Correo electrónico: silia.juarez@posgrado.ecosur.mx ↑
  2. Al igual que el teocintle, tiene 7 mil años de antigüedad. En el 2009 se reconoció como semilla nativa. ↑
  3. Semilla a la que se le da el nombre de cochinito, que es una especie de vaina que se consumía antiguamente en Ixtenco. ↑
  4. Arqueólogo japonés nacido en 1942, que trabajó en estudios antropológicos. ↑
  5. Ambos campesinos de la comunidad. ↑
  6. Durante mucho tiempo se pensó que esta variedad de maíz de la comunidad se había perdido. ↑
  7. Es uno de los festivales culinarios más antiguos e importantes de México, famoso por destacar la cocina ancestral y el uso de ingredientes locales. ↑