Una mirada econométrica al crecimiento económico de la China continental: la centralidad de la producción agrícola

Sergio Gallardo García[1]
Antropólogo

Hong Kong. Foto: Ellen Friedlander


Reseña de la tesis: Sun, Laixiang. 1997. “Aggregate Behaviour of Investment in China (1953-1993). Investment Hunger, Supply and Distributional Barriers and Growth Cylces”. Tesis de Doctorado en Estudios del Desarrollo. La haya: Instituto de Estudios Sociales.

La manera en que se llenan las bibliotecas de universidades y centros de investigación está directamente relacionada con su comunidad académica, con las temáticas, regiones de estudio, aproximaciones teóricas, éticas y metodológicas; incluso con las publicaciones que han realizados sus investigadores, profesores, estudiantes y egresados ya sea de manera individual o en colaboración con sus pares y colegas. Para el caso de CIESAS esto no es diferente.

Si uno realiza una búsqueda de la palabra ‘China’ en el motor de búsqueda de la biblioteca ‘Ángel Palerm’ (CIESAS-Ciudad de México) se arrojará como resultado 768 obras (libros, tesis y folletos) de las cuáles sólo cuatro corresponden a tesis de investigación. La tesis es Sun Laixiang es una de ellas.

La tesis de Sun Laixiang llegó a CIESAS como una donación de una compañera de su generación de doctorado en los Países Bajos durante la década de 1990, la Dra. Magdalena Barros Nock quien es profesora e investigadora de CIESAS en la Ciudad de México. Bajo un intercambio cariñoso e intelectual, su tesis ahora forma parte del acervo que nos permite dar cuenta de otras miradas al crecimiento económico de China, desde una lectura econométrica. Es gracias a esta relación de pares que podemos dar cuenta de este trabajo.

Sun Laixiang estudió la licenciatura y maestría en matemáticas en la Universidad de Pekín durante la década de 1980, realizando sus estudios de doctorado en economía del desarrollo en el Instituto Internacional de Estudios Sociales de la Universidad Erasmus Rottendam de Países Bajos.

Ha tenido a su cargo distintos puestos académicos, por mencionar algunos: investigador del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados de Laxenburg (Austria), Jefe de Departamento de Estudios Financieros y de Gestión de la universidad de SOAS (Londres) y más recientemente profesor del Departamento de Ciencias Geográficas de la universidad de Maryland (Estados Unidos). Dentro de Estados Unidos, ha sido distinguido en distintos rankings y premiaciones como uno de los mejores científicos de economía y finanzas.

Sus estudios y aproximaciones a la economía regional, negocios internacionales y economía ecológica parten de una mirada econométrica, es decir, de un uso intensivo y analítico de estadística y modelos matemáticos para comprender, proyectar y analizar comportamientos de fenómenos económicos. Su tesis de doctorado es muestra de ello, quizás el inicio de esta mirada analítica que le ha permitido lograr las distinciones antes mencionadas.

A partir de analizar fuentes estadísticas de la economía China desde 1950, año en que podríamos decir que tenemos los primeros registros de resultados de la naciente República Popular China, hasta los días en que escribe su tesis a finales de la década de 1990, Sun hace un análisis de la política económica para revelar cómo la presión institucional e incentivos de maximización de crecimiento de inversión en cada nivel de gobierno central y local así como empresarial, generan restricciones específicas que influyen en los ciclos de inversión de la economía china, donde hay una centralidad de la producción agrícola.

Es decir, el análisis no sólo incluye temas económicos en relaciones a la toma de decisiones de inversión sino que además examina otros problemas como la orientación, intereses y decisiones de las autoridades centrales y regionales de China. Por ejemplo, toma en consideración los conflictos entre los niveles de administración local y regional, las distintas burocracias y sus agencias, así como la correlación entre ciclos de descentralización y de inversión.

Por tanto, la tesis tiene una mirada que va más allá de lo económico y toma en consideración discusiones de la ciencia política, historia y sociología, siendo entonces una tesis que habría que situarla en una discusión teórica de la economía política.

Además, vale la pena resaltar que Sun hace una revisión crítica de los datos estadísticos, sobre todo para el periodo de 1960 a 1980, debido al cuestionamiento internacional académico de sus levantamiento y veracidad al considerarse comprometidas por la propia revolución social del gobierno socialista. Por tanto, Sun hace una cuidadosa selección de los datos según su propia experiencia de investigación, de aquellas con mayor consistencia y fidelidad.

La hipótesis que sostiene Sun es que la demanda insaciable de inversión, denominada académicamente como investment hunger, ha existido en todos los niveles gubernamentales y empresariales, antes y después de la reforma política, en tanto que el sistema siempre inicia un requerimiento y presiones para maximizar sus inversiones sin generar restricciones internas para frenar sus impulsos expansionistas.

Sun sostiene como resultados de su investigación que cuando hay un margen de acumulación y crecimiento económico, hay nuevamente una inversión tanto en el sector agrícola como en las áreas económicas estratégicas según las reformas económicas en turno, volviendo así un ciclo económico que mantiene una coherencia y consistencia pero que da continuidad a este ciclo de inversiones que decrece las tasas de acumulación.

Este fenómeno de la economía china ha sido conceptualizado como investment hunger o ‘hambre de inversión’, para referirse al periodo entre la década de 1980 y 1990 en la que China abre su economía a la llegada de capitales privados y extranjeros, determinando las características económicas y financieras de su política económica.

Los funcionarios de distintos niveles competían para reducir las regulaciones y barreras de inversión para impulsar tanto el crecimiento económico como sus propias carreras políticas. Se daba entonces, una orientación directa hacia el libre mercado, sin dejar de lado la centralidad de la producción agrícola y acumulación de reservas de granos, generándose un modelo de inversión, acumulación y desarrollo único.

Sun busca comprender y explicar como este se sostenía, que permitiría realizar y cuáles eran sus grandes debilidades, apuntando críticamente una serie de sugerencias para su superación. La investigación de Sun es un ejercicio teórico pero a su vez propositivo, que parte de bases históricas y estadísticas para realizar una serie de modelos matemáticos que permitan determinar las dinámicas y lo que Sun considera equilibrio entre los niveles y ciclos de inversión.

De acuerdo con el autor, conocer las características de los niveles y ciclos de inversión permitirían modelar una política económica que, para el año de 1996 que cuando se escribe la tesis, termine con la dependencia que tiene China a su red de exportación de productos energéticos y de agricultura, para conseguir un intercambio extranjero suficiente para importar equipos y tecnologías avanzadas para su industrialización.

Como lo comprueban los modelos teóricos de esta tesis, esto implica que la restricción de divisas para la expansión de inversión y sus ciclos de inversión están fuertemente ligados a sus características económicas, su economía centralizada y planificada, dándose como resultado que su industrialización y crecimiento económico no puede desligarse de la cuestión agraria.

La centralidad de la producción agrícola

La importancia de la agricultura en China ha sido registrada en numerosas investigaciones, que pare el caso de la antropología es notable destacar la obra de Fei Xiaotong de 1939. Sun añade a esta tesis común sobre la economía china que es imposible no tener dicha centralidad cuando su abastecimiento de alimentos es de al menos el 20% de la población mundial con tan sólo 7% de la tierra cultivable, para finales de la década de 1990. La agricultura es la base de la economía nacional china y la producción de granos es la centralidad de dicha actividad.

Dentro de la grandes transformaciones que da cuenta esta tesis en su capítulo cuatro, a partir de la década de 1980, es que se pasó de un sistema comunal de organización productiva a un sistema basado en la familia campesina, las comunas populares ya no organizaban la producción y distribución, sino que se dio paso a una serie de relaciones contractuales a nivel familia y grupos pequeños, para producir cantidades convenidas de bienes específicos, convirtiendo a la familia campesina en un actor central de la economía china (Rodríguez y Rodríguez, 2010: 114).

Sin embargo, dicha producción seguiría bajo un fuerte control del Estado, que para la década de 1990 guiaría la producción a partir de un proyecto integral de apertura gradual del sector agropecuario al comercio exterior, sin perder la lógica de acumulación en su conjunto de lo producido internamente y lo importado como reservas de bienes.

Bajo este periodo, Sun apunta que hay una serie de directrices contradictorias: por un lado hay un decrecimiento de una fuerza de trabajo dedicada al campo, y a su vez, se vuelve un espacio de empleo para bases de población urbana que no encuentran espacios de trabajo en las ciudades.

Mantener la demanda de granos interna no es fácil: más de un billón de personas, 456 millones de toneladas de producción al año, más la necesaria producción de suministro que es menos del 30% de la producción. Además, la agricultura está relacionada con la industria en tanto que provee las materias primas de sus procesos de yuxtaposición para comida procesada, textiles, cervecerías, curtidurías, productos farmacéuticos, algodón, aceite, medicina herbal, entre muchas más.

El 90% de los fondos necesarios para el incremento económico nacional fue generado por la acumulación doméstica, particularmente por el sector agrícola, siendo el mecanismo de acumulación para desarrollar una economía industrial orientada en la producción energética. Es decir, la agricultura seguía siendo fundamental para el crecimiento económico del país, siendo que los ciclos de inversión y sus ajustes estaban tan fuertemente relacionados a este sector productivo.

La agricultura en China ha tenido dos grandes transformaciones desde la fundación de la República Popular China en 1949. Primero, hubo un crecimiento acelerado en la producción bajo una estrategia de desarrollo vía el ‘crecimiento selectivo a máxima velocidad’ centrado en la industrialización. Bajo esta fase las tierras cultivables disminuyeron y se utilizaron de manera intensiva una serie de fertilizantes y agro-químicos que cambiaron los ciclos de producción agrícola.

En una segunda fase, de 1978 a 1984, se implementaron una serie de reformas enfocadas en incrementar la proporción de insumo de materiales que mejora el trabajo laboral ante el decrecimiento de tierras cultivables. De esta manera, la relación de agricultura e industria mantiene un equilibrio de crecimiento mayor que la expansión de tierras cultivables y aumento de la fuerza de trabajo dedicada al campo.

A partir de un sistema de indicadores y usando una elaborado análisis de datos, Sun realiza una lectura de la interacción entre la fluctuación en la agricultura y los ajustes macroeconómicos de inversión realizado por los distintos ordenes políticos, atendiendo como fuerzas en tensión tanto la orientación a la industrialización, las diferentes toma de decisiones en cuanto a políticas orientadas a la agricultura según los niveles de administración y la respuesta del campesinado a los incentivos otorgados gubernamentalmente.

Como resultado, la producción y mercado de la agricultura se ve afectado directamente por los cambios en la acumulación e inversión industrial. Sun sugiere que a nivel teórico, el modelo chino ofrece una serie de lecciones para economías en vías de desarrollo o en transición de sus sistemas económicos, dando cuenta de la relación entre desarrollo económico y cambios institucionales, industrialización y cuestión agraria y sobre todo del funcionamiento de ‘modelos asiáticos de desarrollo’.

Antes de la reforma de 1953, China se enfocaba únicamente en su política económica a dos objetivos básicos pero a veces en conflicto en su operacionalización: la reducción de la pobreza e industrialización. Para ello, se centraba en reformas del tipo de propiedad de la tierra y nacionalizando sectores no-agrícolas así como fuertes inversiones e incorporación de tecnología de industria masiva -sin importar sus costos de inversión- en su mayoría provenientes de la Unión Soviética.

Para la década de 1970, se dio un ciclo de reformas y crecimiento económico que comenzaba con una serie de reformas experimentales de relajación del control de las inversiones, un breve periodo de aceleración y crecimiento a base de una expansión crediticia, seguidas de reformas de contención y austeridad para frenar el crecimiento económico.

Una vez restaurado el orden y rectificado el ambiente económico, se ponían en marcha nuevas reformas experimentales mientras se relajaban las políticas restrictivas y nuevamente el ciclo entraba en marcha. Ante este ciclo es significativo mencionar que el 70% de la inversión e industria nacional estaba constituida por monopolios estatales. Esta situación cambiará para la década de 1990, de un 78.5% de proporción estatal caerá a un 48.1% para 1992 según los anuarios estadísticos de 1993 (Sun, 1997: 11).

Bajo este análisis econométrico de los ciclos de inversión, Sun concluye que el ‘hambre de inversión’ y expansión económica son generadas por el sistema económico y político bajo todos los niveles de gobierno, entrando en ciclos donde se maximiza la inversión pero no se ponen límites a la expansión y por tanto, nunca es suficiente para el crecimiento económico esperado.

En sus conclusiones Sun sugiere que este modelo económico es coherente y se sostiene bajo las distintas reformas económicas, que las grandes inversiones nunca son suficientes para abastecer tanto la demanda interna como al mercado, haciendo que los ciclos de inversión de la economía china puedan ser explicados por el ajuste, acumulación y expansión de la producción de granos.

Reflexiones finales: ¿qué nos aporta la tesis de Sun?

Desde una perspectiva teórica, esta investigación muestra que es posible modelar directamente el comportamiento de inversión y maximización del crecimiento económico en China, teniendo en cuenta no sólo indicadores económicos sino la de toma de decisiones, modelando matemáticamente las posturas y reformas realizadas por las autoridades gubernamentales bajo distintos niveles de política local, regional y nacional.

Desde un punto de vista metodológico, esta investigación muestra como incluso para economías como la de China donde los cambios institucionales se han dado en la última parte del siglo XX y comienzos del siglo XXI de manera muy acelerada, hay una continuidad en tanto que permanecen las características económicas del comportamiento de los actores locales y regionales.

La tesis de Sun nos deja un gran aporte para pensar el crecimiento económico de China no sólo bajo otras lógicas de proyección sino inclusive de modelos matemáticos para pensar como este país, a diferencia de otros, debe crear un alto valor agregado a su agricultura para poder generar capacidades de empleo y crecimiento económico.

La agricultura en China sigue teniendo una centralidad y papel protagónico en el sostenimiento y desarrollo de su economía, donde su industrialización y tecnificación sigue otras lógicas que no coinciden con las del resto del mundo, fuertemente ligadas a otros sectores considerados como estratégicos según la política económica en turno.

Considero que la tesis de Sun Laixiang logra hacer lo que Malinowski reconocía también en la tesis de doctorado de Fei Xiaotong: “un hito en los aportes para pensar China, [ya que] no está escrito por un forastero buscando impresiones exóticas de una tierra lejana, sino que contiene observaciones llevadas a cabo por alguien preocupado por su propia realidad” (Xiaotong, 2010: 23), y añadiría para el caso de Sun, de proyección de futuro.

Bibliografía

Rodríguez y Rodríguez, María Teresa.
2010. “Autosuficiencia alimentaria en China”, Problemas del Desarrollo. Revista Latinoamericana de Economía, 41 (162): 103-126.

Sun, Laixiang.
1997. “Aggregate Behaviour of Investment in China (1953-1993). Investment Hunger, Supply and Distributional Barriers and Growth Cylces”. Tesis de Doctorado en Estudios del Desarrollo. La haya: Instituto de Estudios Sociales.

Xiaotong, Fei.
2010 [1939]. La vida campesina en China. Una investigación de campo sobre la vida rural en el Valle del Yantsé. Ciudad de México: CIESAS.


  1. Egresado del Doctorado en Antropología en CIESAS Ciudad de México

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