Lorenzo Antonio Bautista Cruz[1]
Universidad Veracruzana Intercultural
Mi nombre es Lorenzo Antonio Bautista Cruz, neh nimetlahtowa, hablante de la lengua náhuatl de Mirador Saltillo, de la variante lingüística de Mecayapan del sur de Veracruz, México. El uso de mi lengua materna me ha permitido comprender los saberes y prácticas comunitarias que me han llevado en la trayectoria de un caminar que valora y respeta las cosmovisiones, saberes y prácticas desde lo más profundo del grupo cultural nahua. Las y los abuelos, mis padres, me enseñaron una forma de vivir desde el campo. Crecí con una familia campesina nahua, que me inculcó conocimientos importantes para poder trabajar la tierra, pero también para relacionarse con ella. Así, aprendí que la tierra, los ríos, el maíz y los montes tienen dueños, seres no humanos que son guardianes de nuestros territorios. Aprendí también que podemos comunicarnos o tener una acción intersubjetiva entre humanos y no humanos.
Estos conocimientos comunitarios me orillaron a mantener y comprender una realidad comunitaria nahua y mantener una resistencia cultural (Sahlins, 2001). También me llevaron a seguir aprendiendo y formándome desde lo académico. De esta manera pude estudiar una licenciatura y logré retomar estos saberes comunitarios, llevarlos a lo académico y generar un diálogo entre lo comunitario, lo teórico y los formatos audiovisuales. A continuación, expongo cómo me inicié en la antropología visual y cuales han sido las principales ideas que han guiado mi trabajo.
Estudié la Licenciatura en Gestión Intercultural para el Desarrollo (LGID) en la Universidad Veracruzana Intercultural, donde formé parte de la primera generación. Desde el segundo semestre empecé a realizar trabajos en formato audiovisual, como registros fílmicos, fotografía en campo, cortometrajes y documentales; trabajos todos ellos donde empezaba a visibilizar nuestra lengua náhuatl y la lengua popoluca. Éste último es un grupo cultural descendiente de la cultura olmeca, con la cual interactuamos en la región sur de Veracruz. Estos trabajos permitieron hacer visibles narrativas orales (cuentos, historias de vida, entre otras), cosmovisión y saberes locales. No sabía qué tipo de trabajo estaba realizando en el sentido teórico, pero tenía la mirada y el propósito de seguir creando, investigando y haciendo uso de este tipo de materiales audiovisuales con enfoques comunitarios.

Entrevista en el taller de Telar de Cintura, comunidad nahua de Coacotla, Veracruz. Fotografía: Carlos Daniel Torres Zeferino (2019)
En el 2006 comencé a realizar materiales audiovisuales con la idea de mostrar nuestras riquezas socioculturales, lingüísticas, socioambientales y la cosmovisión nahua. En el 2014, aún tenía la inquietud de seguir aprendiendo, por lo que retomé los estudios y decidí partir al Ecuador para estudiar la maestría en Antropología Visual, en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO-Ecuador).
Durante mis estudios de posgrado, logré comprender que lo que estaba realizando era trabajo audiovisual etnográfico, fotografía etnográfica y etno-ficción, investigaciones etnográficas donde se hace uso de las tecnologías de la información y comunicación. Muchos investigadores conocen este trabajo como cine etnográfico. Yo lo he llamado audiovisual etnográfico porque es un formato más colaborativo, desde lo comunitario, con materiales más accesibles (cámaras, micrófonos, entre otros) y con libertad de creación e investigación etnográfica, a diferencia del cine convencional que es más lineal. El formato de audiovisual etnográfico se puede crear y comprender desde las miradas emic y etic (Dietz, 2011), donde el creador audiovisual puede comprender desde lo más profundo del contexto donde se encuentra, estar interactuando desde adentro en el quehacer de sus colaboradores, y al mismo tiempo tener una mirada crítica, desde un lente como colaborador externo. Es decir, puede ver realidades que en ocasiones no identifica el propio grupo con el que se está colaborando, y estas miradas ayudan a no caer en posibles esencialismos del trabajo audiovisual en desarrollo.
Por otro lado, también cuando estaba estudiando la maestría tuve la oportunidad de acercarme y conocer la región kichwa de la Amazonía alta, o región del napo, un grupo cultural con gran riqueza sociocultural y ambiental, donde prevalecen el misticismo y saberes tradicionales que han existido desde hace varias generaciones y que aún se pueden ver. Este grupo cultural, como los nahuas del sur de Veracruz, practica la comunicación de una manera intersubjetiva entre los humanos y no humanos (dueños de los montes y selvas). En el caso de los nahuas, con los Chanekoh (Bautista Cruz y Antilao Carilao, 2025). Con las y los naporunas (forma en que se autodenominan los amazónicos de la región del napo) tuve la oportunidad de aprender y convivir, en diversas experiencias y contextos, de los que surgió la inquietud de seguir investigando y visibilizar estos saberes y experiencias que aún existen en los diferentes contextos comunitarios.
Por las experiencias ya mencionadas, hice el planteamiento, desde una educación intercultural, de retomar estas formas de transmitir sus enseñanzas-aprendizajes localmente hacia sus generaciones actuales y futuras. Los kichwas siguen integrando el conocimiento y la formación de sus habitantes de manera más equilibrada con el cuidado de sus territorios. Experiencias vividas que son muy similares a los grupos originarios de México y sobre todo de mi grupo cultural nahua.

Charla con Mishki Chullumbu (Carlos Pascual Alvarado Narváez), sabio y cantautor Kichwa de la Amazonía Ecuatoriana. Archidona, Ecuador. Fotografía: Antonio Bautista (2014)
Este planteamiento, desde el 2006 hasta la actualidad, como realizador de audiovisual o cine etnográfico, ha sido una propuesta importante para visibilizar, representar y auto-representarnos como grupos originarios, además de que refleja y preserva los saberes y acciones comunitarias que desarrollamos desde lo más profundo de nuestros territorios originarios. Las mismas comunidades o grupos comunitarios han solicitado que les apoye en talleres de fotografías o audiovisual etnográfico para que ellas y ellos mismos puedan crear sus materiales audiovisuales o fotografías desde una agencia nahua o de grupo originario. Esto no quiere decir que el audiovisual etnográfico o la antropología visual sean sólo para grupos originarios, pueden ser útiles para la sociedad en general, así como para diversas áreas académicas, que puedan hacer uso de los medios audiovisuales etnográficos con miradas y enfoques desde lo interdisciplinar y transdiciplinar.
… surge la idea del cine como ritual, en el que se articulan no sólo representaciones sino también autorepresentaciones, concediéndole al antropólogo un papel activo, y a la realidad una forma dramatizada. Donde el resultado no es sólo una producción de conocimientos útiles, sino la construcción de una historia compartida que también es necesario considerar. (Ardévol, 2008: 10)
El cine etnográfico o audiovisual etnográfico se puede usar como una propuesta metodológica para el análisis de datos desde el ámbito académico, pero también como herramienta para visibilizar los aspectos mencionados anteriormente; se puede desarrollar la observación participante, el registro de datos, la captura de voces, sonidos, movimientos y realidades que en ocasiones en el cuaderno de campo no alcanzamos a plasmar. La doctora en antropología social y cultural Elisenda Ardévol señala:
Entiendo el cine etnográfico de exploración a partir de la cámara antropológica, una cámara observadora y participante, que se sumerge en el terreno de campo y que interactúa con los participantes constituyendo un proceso comunicativo. La cámara antropológica es una cámara viviente en el sentido radical en que lo entendieron Vertov y Jean Rouch. La cámara interactiva y sumergida es una cámara anclada en el terreno de la práctica etnográfica, de forma que es un elemento clave de la comunicación del investigador con los sujetos filmados y del camino que tomará la investigación. El trabajo de campo debe entenderse, como un proceso de comunicación, en el que la máquina no es un instrumento mecánico, sino un elemento activo, que interactúa con los sujetos e interviene creativamente en la relación entre el investigador, el grupo social estudiado y el contexto de investigación. (Ardévol, 1994: 237)
Por lo anterior, el uso de la cámara y medios tecnológicos de información en el campo de estudio facilita el análisis de datos que no se logran plasmar en el escrito o diario de campo. Esta forma de investigación no solamente ayuda a la comprensión de datos, sino que también se puede usar dichos materiales en formato audiovisual en espacios académicos, escolares, comunitarios y de investigación.
En este sentido, mediante el uso de herramientas como la cámara las y los actores sociales pueden manipular, representar y auto representar su contexto y formas de vidas cotidianas. Por esta razón imparto talleres a la niñez, a jóvenes, adultos y colectivos, que en muchas ocasiones ellas y ellos mismos me solicitan.

Taller de fotografía y audiovisual etnográfico, Coacotla, Veracruz. Fotografía: Antonio Bautista (2025)
El audiovisual etnográfico, desde la perspectiva de la antropología visual, permite realizar dichos materiales fotográficos o audiovisuales, pero insiste en que siempre deben respetarse las otredades, cuidando y aceptando las decisiones de las personas que se van a filmar o entrevistar. Toda toma de fotografías o filmación requiere mucho respeto y, en ocasiones, la entrega de una carta de consentimiento consensuada. Lo que se trata de desarrollar en las filmaciones son trabajos realizados con ética, no usar a las personas como objetos fílmicos o de estudio; más bien, son ellas y ellos mismos quienes deciden en cada ocasión qué filmar o qué no filmar. En este sentido,
la antropología visual es, ante todo, antropología que hace uso de cualquiera de los medios audiovisuales existentes o de sus productos (estos últimos, siempre adecuadamente contextualizados) para investigar, analizar, abordar desde nuevas perspectivas problemas nuevos y de siempre; recoger, archivar datos y producir una nueva etnografía; enseñar antropología; ilustrar, personalizar, mostrar, simbolizar y, por tanto, representar y transmitir con eficacia significados densos; retroalimentar y precipitar la acción en procesos de recogida de datos, y muchas otras cosas, en su mayoría todavía por descubrir, que seguro abrirán paso a nuevas y enriquecedoras posibilidades de aproximación al conocimiento del otro. (Lison, 1999: 23)
La antropología visual ha sido un elemento esencial para mi crecimiento como nahua, en el que puedo mostrar mi riqueza sociocultural, socioambiental y lingüística. Con esta disciplina aprendí a hacer uso del cine etnográfico como elemento metodológico, como estrategia para transmitir conocimientos, técnicas y experiencias a nuestras poblaciones comunitarias. He transmitido todo esto a partir de charlas, de la creación de materiales de manera colaborativa, y talleres de fotografía o audiovisual etnográfica, así como de algunas de las experiencias que señalo en este escrito, sin embargo, tenemos trabajos que aún no se han subido en ninguna plataforma. De esta manera, impulsamos nuestra reivindicación como grupos importantes en nuestros contextos socioculturales, ambientales y de nuestro territorio, además de fortalecer nuestra agencia como nahuas y de mantener y difundir los saberes que aún tenemos actualmente. Para que pueda apreciarse mi trabajo, incluyo en las referencias ligas de páginas de YouTube donde se pueden encontrar algunos audiovisuales en los que he colaborado, con el propósito de visibilizar lo antes mencionado. También se han usado como trabajos de investigación etnográfica, como es el caso de mi tesis de maestría y otros que están en proceso, y para trabajos colaborativos comunitarios, estudiantiles y entre diversos grupos de colaboradores que muestran el mismo interés.

Filmación del audiovisual Tomelsin. Mirador Saltillo, Veracruz. Fotografía: Antonio Bautista (2016)
Referencias
Ardévol, E. (1994). La mirada antropológica o la antropología de la mirada [Tesis doctoral, formato electrónico de la autora]. Universidad Autónoma de Barcelona http://cv.uoc.edu/~grc0_000199_web/pagina_personal/eardevol_cat.htm
Ardévol, E. (1998). Por una antropología de la mirada: etnografía, representación y construcción de datos audiovisuales. Disparidades. Revista de antropología, 53(2), 217-240. https://doi.org/10.3989/rdtp.1998.v53.i2.396
Ardévol, E. (2008). Cine etnográfico: relato, discurso y teoría. En Vila, A. (coord.), Documentos CIDOB. Dinámicas Interculturales; 12. El medio audiovisual como herramienta de investigación (pp. 31-49). CIDOB Ediciones.
Bautista Cruz, L. A. y Antilao Carilao, E. (2025). Chanekoh y Ngen: epistemes Nahua y Mapuche para la descolonización de la educación intercultural en México y el trabajo social en Chile. Momboy, (24), 324–338. https://doi.org/10.70219/mby-242025-403
Bautista, L. (2017). Nuestra mirada en el cine etnográfico: el maíz como elemento de identidad y organización sociocultural en la cosmovisión Nahua de Mirador Saltillo en Veracruz, México [Tesis de maestría]. FLACSO-Ecuador.
Dietz, G. (2011). Hacia una etnografía doblemente reflexiva; una propuesta desde la antropología de la interculturalidad. Revista de Antropología Iberoamericana, 6(1), 3-26. https://aries.aibr.org/storage/antropologia/06v01/articulos/060101.pdf
Lisón Arcal, J. C. (1999). Una propuesta para iniciarse en la Antropología visual. Revista de Antropología Social, 8, 15-35. https://revistas.ucm.es/index.php/RASO/article/view/RASO9999110015A
Sahlins, M. (2001). Dos o tres cosas que sé acerca del concepto de cultura (J. Tocancipá-Falla, trad.). Revisa Colombiana de Antropología, 37, 290-327. https://doi.org/10.22380/2539472X.1286
Audiovisuales
Islas Ayala, N. (Directora) (2007). Se: siwapel wan se: taga’ [Bautista, L. A., camarógrafo]. https://www.youtube.com/watch?v=eV6DUcmQQUY
Bautista, L. A. (Director) (2015). Mishki Chullumbu – Historia de vida y saberes Naporuna de la alta Amazonía ecuatoriana. https://www.youtube.com/watch?v=D6shII2Lgc4&t=5s
Báez, P., Bautista, L. A., y Buitrón, P. (Directores) (2015). Marimba y Arrullos en Calderón, Ecuador. https://www.youtube.com/watch?v=tbJ4OvT8iH0
Bautista, L. A. (Director). (2018). Audiovisual etnográfico TOMELSIN (nuestro maíz). https://www.youtube.com/watch?v=v3YLKq78SzA
Bautista, L. A. (Director). (2020). Saberes y Prácticas de la cultura Nahua y Popoluca. https://www.youtube.com/watch?v=79bLVh_Tam8
-
Correo electrónico: antonio.tekuan@gmail.com ↑