Que no muera la samba: la transmisión femenina en la samba de roda de Bahía, Brasil

Rosa Claudia Lora Krstulovic
Laboratorio Audiovisual, CIESAS CDMX






Luego del proceso de patrimonialización de la cultura inmaterial en Brasil (2003), una parte da la población del Recôncavo Bahiano,[1] principalmente personas que tenían un fuerte lazo con la samba de roda, crearon la Associação de Sambadores e Sambadeiras do Estado da Bahia (ASEBA), una red que hoy cuenta con más de 90 grupos de samba de roda asociadas a lo largo del Recôncavo y otras ciudades del estado de Bahía.

A grandes rasgos, la samba de roda es una manifestación musical y danzaria[2] que tradicionalmente realiza en fiestas religiosas, y hoy en día se presenta también en festivales y otras conmemoraciones públicas. Transcurre en un espacio circular compuesto por músicos, coristas/danzantes y observadores/participantes. En el contorno de la roda o circulo, se agrupan los músicos –sambadores– y las bailarinas –sambadeiras–. El espacio de en medio es usado solamente para bailar.

Mis visitas fueron realizadas entre los años 2012 y 2015 en varias ciudades y poblados de esta región bahiana, teniendo como foco los grupos de samba de niños/as y específicamente sus ensayos, considerando éstos como lugares privilegiados del proceso de enseñanza/aprendizaje. En estos años de trabajo de campo, la red de sambadoras/es ya había constituido aproximadamente 10 grupos de samba de niños/as, llamados grupos mirim, mismos que fueron foco de mi investigación de doctorado.[3] Escogí la samba de roda después de ver la fuerte organización de sambadores y sambaderas y su empeño en dar continuidad a esta tradición. La investigación dejó ver cómo el proceso de salvaguarda que ha vivido la samba de roda ha involucrado a una gran cantidad de población interna, además de personas e instituciones externas.

Ya desde el primer viaje a la región, pude ver esta expresión afrobahiana como un espacio de organización desde donde se transmite y recrea la memoria. Me interesé también por la historia del Recôncavo y por la enorme cantidad de grupos y casas de samba; fenómenos nuevos, incrustados en las recientes políticas culturales, mismos que consideré fundamentales para entender los nuevos procesos de transmisión de la memoria cultural. Los viajes a las diferentes localidades formaron parte del trabajo de campo, lo cual tuvo que ver con el hecho de que las fiestas o presentaciones donde se tocaba y bailaba samba de roda no eran recurrentes, ni en Santo Amaro, ciudad que ciertamente tiene el mayor número de grupos, ni en ningún otro distrito o ciudad, pues se presenta sólo en festivales, encuentros o festividades religiosas. Por ese motivo, comencé a trasladarme a los lugares donde practicaban la samba con los sambadores y sambadeiras que forman parte de la red, y que se desplazaban de pueblo en pueblo para ser partícipes de estos eventos. Así pues, la circulación de los grupos por el Recôncavo fue parte de un proceso cultural regional que acompañé durante todo mi trabajo de campo, una experiencia que me hizo tener una visión general de la dinámica que vivió la samba de roda en esta etapa. Si bien el foco estuvo colocado en los grupos de samba de niños/as de las localidades de Saubara; Acupe, Santo Amaro y Santiago de Iguape en el distrito de Cachoeira, siempre tuve presente que ellos pertenecían a una comunidad mayor.

En los siguientes viajes observé una clara diferencia de experiencias entre dos generaciones: la de los mestres/as,[4] que cuando eran niños tenían prohibido asistir a las sambas, y la de los niños/as, que hoy son impulsados fuertemente por la comunidad de sambadores a aprender y participar de las mismas. Los grupos de samba mirim fueron concebidos desde el primer momento del proceso de patrimonialización e intentaban cumplir con la expectativa de la comunidad de samba: que “la samba no muera”, frase que escuché repetidas veces por varios mestres y mestras.

Encima del miedo coraje: Tía Jelita y el grupo mirim da Vovó Sinhá

Si bien los grupos analizados fueron tres, profundicé más en el grupo Mirim da Vovó Sinhá de la localidad de Saubara. El haber vivido en casa de tía Jelita, organizadora del grupo, me permitió asistir a más ensayos, conversar frecuentemente con ella y conocer sus experiencias, además de adentrarme un poco más en la historia de su familia. Una diferencia fundamental de este grupo es la fuerte participación familiar en la enseñanza de los niños/as, especialmente de las mujeres más adultas.

El video que acompaña este texto es un homenaje post mortem a la querida sambadera Joselita, conocida también como Tía Jelita o Jelita do Samba, mujer sumamente trabajadora, alegre, solidaria y sobre todo luchadora; trabajó fuertemente por la valorización de la mujer, del candomblé, de la samba de roda, la marujada y demás expresiones culturales afrobahianas del Recôncavo, convirtiéndose en ícono de las mujeres sambaderas de la región. Jelita nació dentro de una familia de sambadores/as que se dedicaron a la agricultura, a la pesca y al marisqueo. Era parte de la comunidad candomblecista, religión afrobrasileira muy presente en todo el estado de Bahía; y en sus últimos años fue la encargada de transmitir sus conocimientos a la nueva agrupación infantil grupo Mirim da Vovó Sinhá, cargo heredado por su hermana Ana, quien comenzó a formarlos en el año de 2011. En su gran mayoría el grupo está formado por primos, descendientes de una de las primeras familias de la actual ciudad de Saubara quienes se reconocen como descendientes de africanos que llegaron a Bahía en la época colonial.

La agrupación lleva el nombre de otra mujer de la familia: Vovó Sinhá (abuela Sinhá). Se dice que este nombre fue colocado por los mismos niños/as para recordar a su bisabuela, doña Maria Iginia Santana, a quien apodaban Vovó Sinhá y a quien le gustaba mucho la samba. El linaje femenino de la agrupación es claro cuando vemos que el grupo Mirim lleva el nombre de una mujer y es dirigido por las abuelas o tías-abuelas de muchos de los/las integrantes, y que a su vez, hacen o hacían parte de uno de los primeros grupos de Saubara, que también lleva nombre femenino: As raparigas (las chicas).

Así pues, el grupo Mirim da Vovó Sinhá fue analizado como un caso específico de transmisión familiar, legado por las mujeres mayores de la familia, pero que también hacían parte de la comunidad de samba de roda de Saubara y de una red mayor de sambadeiras. Jelita detentaba y comunicaba el conocimiento de la samba a esta nueva generación de sobrinas/os, pues fue una elección familiar que las mujeres de mayor edad tuvieran ese cargo en el nuevo proceso de patrimonialización que estaban viviendo. Esto definió los saberes que fueron compartidos y transmitidos por ellas, en el caso de Jelita: la danza y el canto. Este grupo puede considerarse como un ejemplo de transmisión que sigue las directrices de los ideales de la comunidad de sambadores e instituciones que refuerzan la idea de heredar el patrimonio cultural inmaterial en riesgo de desaparecer, donde personas consideradas como “detentores/as del saber” o “mestres/as”, comparten su conocimiento a las nuevas generaciones.

La investigación mostró una transmisión que podemos llamar vertical, preocupada con la preservación de la samba en ambientes tradicionales. Parte de esta transferencia fue dada por Jelita, mujer de una generación de sambadoras a quienes se les impedía asistir a las sambas cuando eran niñas, siendo castigadas fuertemente por los padres. Aun así Jelita se convirtió en una de las sambadeiras más famosas del Recôncavo; fue una de las fundadoras del grupo de Samba das Raparigas, viajó por Brasil y el mundo con grupos de samba y capoeira y enseñó a tocar, sambar y cantar el género de música que la acompañó durante toda su vida: la samba de roda.

  1. Territorio que circunda la Bahía de Todos los Santos en el estado de Bahía.
  2. “Dançaria” é um termo copiado da palavra em espanhol “danzaria ou danzario” usado academicamente em Cuba e Colômbia para se referir as práticas da dança.
  3. Lora Krstulovic, Rosa Claudia (2016), “A transmissão do patrimônio cultural imaterial: o samba de roda do recôncavo baiano”, tesis de doctorado, UNIRIO, Rio de Janeiro, Brasil. http://www.repositorio-bc.unirio.br:8080/xmlui/bitstream/handle/unirio/11545/TESE%20DOUTORADO%20ROSA%20CLAUDIA%20LORA.pdf?sequence=1&isAllowed=y
  4. Como parte del proceso de patrimonialización en Brasil, surgieron nuevas nomenclaturas para denominar a las personas que forman parte de la comunidad de samba de roda. Los y las poseedoras del conocimiento de la samba son hoy llamados “mestres” o “mestras”, término que se popularizó rapidamente porque ya era usado dentro del ámbito de la capoeira, manifestación originaria de la misma región.