Sueños. Perspectivas teóricas y etnográficas sobre las experiencias y representaciones del soñar

José Joel Lara González[1]
Escuela Nacional de Antropología e Historia

Los sueños han sido una preocupación constante en el pensamiento humano. Desde las religiones más antiguas hasta los desarrollos científicos de nuestros días, el fenómeno del soñar ha sido objeto de reflexión e investigación para tratar de comprender una de las experiencias más fascinantes del ser humano.

En la primera mitad del siglo XIX, el interés por estudiar los sueños estuvo dirigido hacia la función mítica y religiosa de los grupos humanos, pero con el paso del tiempo, se problematizó su estudio y las ciencias sociales comenzaron a desarrollar proyectos de investigación más sólidos respecto a la experiencia onírica de las sociedades humanas, privilegiando los sueños de los distintos grupos étnicos alrededor del mundo.

Antropología, sociología, psicología y psicoanálisis formaron un diálogo significativo en el desarrollo teórico a partir de los años setenta del siglo pasado, surgieron numerosas e importantes investigaciones alrededor del mundo y los temas se multiplicaron: sueños y enfermedad, sueños y diagnósticos, sueños y deseos reprimidos, sueños y narrativas, sueños y creación artística, sueños y medicina, son algunos ejemplos de cómo los sueños se perfilaron como campos de estudio y especialización en el ámbito de las ciencias sociales.

Hoy sabemos que, durante los primeros años del siglo XX, la psicología influenció de manera contundente el pensamiento antropológico respecto al sueño. Sigmund Freud es el principal referente teórico para el estudio antropológico desarrollado con las sociedades “primitivas”. Es posible afirmar que con el diálogo y discusión que sostuvieron Edward Burnett Tylor, Émile Durkheim, Lucien Lévy-Bruhl y Sigmund Freud, se sentaron las bases de una primera etapa de sistematización del estudio de los sueños en las ciencias sociales.

Con el objetivo de abonar planteamientos teóricos y etnográficos para el estudio de los sueños, este número de Ichan Tecolotl presenta, desde la interdisciplina que va del estudio de fuentes históricas primarias hasta la profundidad etnográfica, una reflexión y análisis de la experiencia del soñar como un régimen de alteridad en el que los fenómenos de despersonalización, los procesos de liminalidad y los procesos extáticos son elementos constituyentes.

Un aspecto sustancial que dirige este número dedicado a los sueños es que entiende que antropológicamente se accede al contenido de los sueños solo mediante la transmisión oral, visual o escrita. Solo así se descubren, mediante su estructura narrativa, sistemas de decodificación temática en la que los soñantes comparten acciones, personajes, situaciones, escenarios, emociones, sentimientos, entre otras unidades de análisis que responden a los criterios de investigación onírica.

Se ha llamado “sueño” a la actividad cerebral narrativa que sucede mientras las personas duermen. Esta capacidad narrativa crea situaciones, personas, seres, tiempos y paisajes que son experimentados de forma consciente por el soñante, de manera relativamente coherente y ordenada. Claro está que soñar también puede incluir imágenes en aparente completo desorden; sin embargo, al ser relatadas en el testimonio oral, escrito o visual, se conoce el contenido latente de los sueños y con ello se ordena y se interpreta adecuadamente.

Por esta razón, Sueños. Perspectivas teóricas y etnográficas sobre las experiencias y representaciones del soñar, número 405 de Ichan Tecolotl, propone diversas perspectivas analíticas sobre los sueños en diferentes contextos socioculturales. Con el objetivo de abonar problemáticas, herramientas y métodos de investigación que logren dar cuenta de la diversidad y complejidad de este tema. A partir de una etnografía profunda en cada caso presentado, proponemos ampliar el campo de entendimiento del fenómeno del soñar y sus experiencias oníricas, así como con la experiencia extática de esta actividad, que sigue siendo una manera sustancial de ser y estar en el mundo.

Este número interdisciplinario analiza desde la antropología médica, la antropología social, la psicología, la historia y la etnohistoria, el fenómeno de los sueños y los procesos extáticos en diferentes tipos de grupos sociales.

El primer texto, presentado por Fernando Gordillo León, Bernardo Adrián Robles Aguirre y Lilis Mestas Hernández, analiza el sueño como un proceso biológico y adaptativo para la restauración fisiológica y mental de las personas. Los autores caracterizan las fases que componen el ciclo sueño-vigilia y las principales estructuras cerebrales y los neurotransmisores para hacernos comprender cómo el sueño es un fenómeno con funciones adaptativas a las condiciones ambientales y ecológicas de los seres humanos. Es un artículo que nos brinda un contexto general para comprender el sueño como fenómeno fisiológico que se antropologiza en los textos posteriores.

El segundo artículo, bajo la pluma de Anabella Barragán Solís y Alfredo Ramírez Bermejo, presenta desde la antropología médica las experiencias oníricas asociadas con el padecimiento grave de COVID-19. El artículo problematiza cómo los sueños, las ensoñaciones y las alucinaciones se presentaron en personas en contextos de hospitalización, sedación e intubación. A partir de la evidencia empírica, los autores descubren que las experiencias oníricas en estados liminales adquieren significados culturales y personales que dan sentido a cómo los supervivientes interpretan su vida posterior al padecimiento de COVID-19.

Carla Ailed Almazán Rojas analiza, desde la intersección entre antropología y psicología, la relación entre locura y sueños a partir de los relatos oníricos de hombres privados de la libertad en un centro penitenciario para personas inimputables en la Ciudad de México. Los testimonios y la etnografía desarrollada por la autora permiten comprender que, en contextos de encierro, soñar se convierte en una forma de procesar y resignificar la realidad cotidiana, al funcionar como un espacio simbólico donde lo íntimo y lo social se entrelazan para imaginar otras posibilidades de existencia y dar sentido al confinamiento.

El cuarto artículo corresponde a Pedro Yañéz Moreno, quien, a partir del trabajo de campo en la Sierra Norte de Puebla, explora la relación entre sabiduría tradicional, sueños y prácticas curativas de un tepapachujke, un especialista ritual. Con el estudio de caso, se analiza cómo el don de curar se adquiere, transmite y ejerce como un oficio socialmente legitimado, cuya eficacia se sustenta en la experiencia onírica y en la interacción con entidades sobrenaturales. El autor presenta la importancia de los viajes oníricos al Talokan, espacio mítico donde habitan Talokan Tata y Talokan Nana, fundamento de la revelación onírica.

Desde el ámbito etnohistórico, el análisis de fuentes y la lingüisticidad histórica, Eduardo Bárcenas Márquez y Ángela López Esquivel analizan tres textos mayas coloniales con el objetivo de explorar los usos rituales de la planta nikte ha y su relación con prácticas de magia amorosa, estados extáticos y la enfermedad denominada nikte tankas o “frenesí del vicio de la carne”. Este artículo permite comprender la manera en que las prácticas rituales descritas en las fuentes coloniales articulan sexualidad, fertilidad, enfermedad y curación dentro de la cosmovisión maya, donde el cuerpo se configura como un espacio de experiencia estética, liminal y transformadora, que se potencia a partir del consumo de la planta y la generación de estados alterados de la conciencia, interpretados como éxtasis y experiencia onírica.

El penúltimo artículo de esta sección, de María del Carmen Aguirre Serrano, ofrece, desde la antropología de la experiencia y la autoetnografía, una reflexión profunda sobre un estado liminal hospitalario conocido como “zona gris”, en el que, desde el sueño quirúrgico, el yo, como lo denomina la autora, se vuelca en un tránsito en el que comprender el sentido de la vida se le presentó de diversas maneras. Encuentra, precisamente en la etnografía, la posibilidad narrativa para rememorarlo, enfrentarlo y hallar la producción de sentido desde su propia experiencia corporal, afectiva y reconstitutiva.

Para cerrar la sección Puntos de encuentro, Joel Lara González presenta la experiencia de los sueños extáticos en la tradición nahua de la Huasteca Veracruzana e Hidalguense. Desde la etnografía profunda, se da cuenta de cómo soñar constituye una práctica de conocimiento que involucra transformaciones corporales, sensoriales y ontológicas, mediante las cuales los soñantes acceden a otros regímenes de existencia y establecen comunicación con entidades espirituales. De este modo, se plantea que soñar constituye una práctica social y corporal que articula experiencia, conocimiento y vida ritual dentro de la cosmovisión indígena.

La sección Antropovisual presenta dos ensayos fotográficos que registran, documentan y permiten acercarnos a dos contextos ceremoniales de tradición indígena. “Cuerpos de maíz”, de Ilianna Elizabeth Bautista Reyes, permite entrar a un “costumbre” otomí de Ayotuxtla, Texcatepec, Veracruz, en el que el maíz es el personaje central de la celebración. Desde una etnografía ligera y sensible, Bautista Reyes comparte que el maíz constituye una relación viva entre los seres humanos, la tierra y las fuerzas que sostienen el universo. Cada fotografía es una parte del tránsito ritual que nos muestra que las fiestas del maíz no son solamente para pedir, sino para corresponder, agradecer, ofrendar y mantener en la intimidad de la cultura al espíritu del maíz.

En “Contar el sueño”, Sandra Itzel Contreras Torres nos comparte una experiencia sobre las implicaciones culturales de contar los sueños entre los chontales de Santo Tomás Teipan, Oaxaca. Los sueños no advierten sobre aquello que puede pasar a los vivos, sino que son el medio por el cual los muertos se comunican; es decir, se reconoce que los muertos pueden querer hablar con los vivos con el objetivo de saber cómo están, para darles aliento, para seguir teniendo una relación íntima y familiar que solamente mediante los sueños es posible.

Finalmente, Marcela Hernández comparte una reseña crítica del documental Melauak Temiktli. Los sueños verdaderos entre nahuas de la Huasteca (2025), un documental que plantea que los sueños son sistemas epistemológicos y ontológicos fundamentales para la constitución étnica de los grupos humanos en la Huasteca y en diferentes latitudes del México profundo. Este documental, desarrollado por nahuas de diferentes comunidades de la Huasteca Veracruzana e Hidalguense, explora la importancia del soñar entre especialistas rituales, músicos, especialistas textiles y médicos tradicionales, como una condición en la que se abandona el cuerpo y se, entra enndo estados de suspensión en los que pareciera que las personas mueren para recibir los conocimientos.

Sueños. Perspectivas teóricas y etnográficas sobre las experiencias y representaciones del soñar es un dosier que nos permite comprender que los sueños son mucho más que imágenes que aparecen mientras dormimos; son también deseos, miedos, recuerdos y posibilidades que forman parte de quienes somos. Este número nos invita a escucharlos, leerlos, interpretarlos y, sobre todo, a no olvidar que cada sueño puede abrir una puerta hacia algo nuevo.

Estudiar los sueños nos permite comprender mejor nuestra mente, nuestras emociones y experiencias; en ellos expresamos preocupaciones, deseos, recuerdos y conflictos que forman parte de nuestra vida cotidiana. En las ciencias sociales, su estudio ha contribuido al conocimiento de procesos como la memoria, las emociones, el funcionamiento del cerebro, la comunicación ancestral, los mensajes entre diferentes tipos de entes. Este dosier invita a reflexionar que, aunque soñar es una característica humanamente universal, cada grupo le da sentido e intencionalidad según los marcos culturales y normativos a los que pertenece.

En conclusión, estudiar los sueños es importante porque nos acerca a un aspecto fascinante de la experiencia humana y nos ayuda a comprender mejor cómo pensamos, sentimos y recordamos. Mientras podamos soñar y narrar lo que soñamos, siempre habrá un camino por descubrir.


  1. Posgrado en Ciencias Antropológicas |Correo electrónico: joelaraglez@gmail.com