Para Rafael Loyola que partió antes de tiempo

 

Keiko Yoneda
CIESAS Golfo


En el CIESAS Golfo nos reuníamos los investigadores cuando llegaban Rafael Loyola, Director General del CIESAS y Fernando Salmerón, Director Académico, en marzo o abril de cada año, como siempre hemos hecho con las autoridades en turno del CIESAS. Entre otros temas las autoridades nos presentaban la estadística referente a los logros obtenidos por la unidad y por el CIESAS en general, como por ejemplo, el número de publicaciones del año anterior. A veces el cómputo atribuido a la unidad Golfo era bajo. En una de esas reuniones tuve la oportunidad de aclarar a Rafael Loyola que entregué mi manuscrito para una publicación años atrás y hacía ya mucho tiempo que no tenía noticias de los adelantos sobre el trabajo editorial para este estudio. Expliqué que el número reducido de las publicaciones de la unidad no subiría si algunas obras por editar estaban detenidas. Un tiempo después de esta reunión me di cuenta que empezó a avanzar el proceso editorial de mi libro y, transcurrida la etapa de preparativos, finalmente se publicó en 2005, un año después de que Rafael dejara el cargo de Director General. Tanto el Departamento de Publicaciones como los colegas del Comité Editorial no se olvidaron de mi trabajo.

En la celebración de los 30 años del CIESAS, en 2003, se inauguró un nuevo edificio, [probablemente Juárez 222] en Tlalpan, del CIESAS CDMX, entonces D.F. La comida y el festejo fue en un local grande adornado con papeles picados con motivos inspirados en el logotipo del CIESAS y ahí celebramos los 30 años de la institución. Tanto los administrativos como los académicos de todas las unidades fuimos invitados. En pocas palabras, me acuerdo de Rafael Loyola por su atención e interés hacia los logros de nosotros, los investigadores del CIESAS, y en medio de la alegría de esta celebración a la que asistí.