Mineápolis, el arte y la resistencia ciudadana contra el fascismo

Dolores Figueroa Romero
Secihti-LAJUVI

Claire Branigan
Rice University
Ah, nuestra Mineápolis, escucho tu voz
Cantando a través de la niebla ensangrentada
Aquí, en nuestro hogar, mataron y patrullaron
En el invierno de 2026
Tomaremos posición por esta tierra
Y por el migrante entre nosotros
Recordaremos los nombres de quienes murieron
en las calles de Mineápolis
Bruce Springsteen, “Calles de Mineápolis» (2026)[1]

Introducción

En los Estados Unidos se han dado los últimos meses múltiples protestas en contra de la criminalización de la población indocumentada por la administración de Donald Trump a través de las abusivas acciones de los cuerpos federales del orden. Esta violencia espejea la naturaleza represiva y genocida de otros regímenes de los que Donald Trump es aliado, y que operan en territorios como Gaza. Pensando en la interconexión global del poder, en esta colaboración queremos aportar una reflexión necesaria y crucial para enlazar pueblos, comunidades y territorios que están bajo el asedio del fascismo/racismo y la guerra de exterminio. Queremos conectar y hacer dialogar distintos lenguajes de rebeldía, y desobediencia civil centrándonos en el análisis de expresiones artísticas y movilizaciones sociales en contra de la presencia intimidatoria de ICE (Immigration and Customs Enforcement) en las calles de Mineápolis y Saint Paul (las ciudades gemelas). El desencuentro entre la población civil estadounidense y las fuerzas del orden ha ido escalando, pasando de acciones que en un inicio fueron esporádicas y aisladas, a constituir un amplio repertorio de “heroicos y patrióticos”[2] actos de resistencia ciudadana y artística.

Las protestas sociales en ciudades del Medio Oeste de los Estados Unidos se han dado en los meses más duros del invierno donde las temperaturas bajan hasta -25 °C. El frío extremo no ha sido impedimento para que se congreguen miles de participantes deseosos de mostrar su franco repudio a las políticas migratorias del régimen de Trump y la impunidad con la que operan los agentes federales de seguridad en Mineápolis y otras ciudades estadounidenses. En particular, Mineápolis ha sido un epicentro de acciones ciudadanas espontáneas y organizadas por la defensa de las comunidades cuyos sus miembros son objeto de detención, hostigamiento, maltrato verbal y físico, deportación[3] y asesinato.

Esta ciudadanía en alerta está compuesta por vecinos, amigos, dueños de negocios, compañeros de trabajo, clientes, madres de familia, jóvenes estudiantes, congregaciones inter-eclesiales, líderes nativo-americanos, trabajadores, líderes sindicalistas, maestros, músicos, artistas, veteranos de guerra, párrocos, servidores públicos, etc., y todes se han enfrentado heroicamente a los agentes encapuchados de ICE que, armados hasta los dientes, han aterrorizando vecindarios.[4] Haciendo uso de silbatos, pancartas, megáfonos, teléfonos celulares, constituyendo equipos de patrullaje barrial y vallas humanas, los y las estadounidenses de los vecindarios han advertido de los patrullajes de ICE a los nuevos “Minnesotans” para que no sean tomados por sorpresa. Comunidades diversas y bien organizadas han creado bancos de alimentos, dispensarios de productos sanitarios y cadenas de entregas a domicilio para atender las necesidades de familias recluidas en sus casas, asustadas de salir a la calle y ser deportadas sin apelación.

Esta respuesta contundente no surgió de la noche a la mañana, es producto de una progresiva acumulación de agravios, de rabia y enojo ante el daño que las acciones del gobierno de Trump han causado en el tejido social, político y económico de la sociedad estadounidense, y en especial de esta comunidad, que internamente es muy diversa y ahora, en estas circunstancias, se ha vuelto más unida. El rabioso viraje a la ultraderecha ha implicado la imposición desde la federación de medidas y acciones en los espacios soberanos de los gobiernos estatales, municipales, y naciones indígenas, desatando animosidad y franco rechazo, no solo por parte de gobernadores y alcaldes sino de un sinnúmero de trabajadores públicos, organizaciones de la sociedad civil, líderes religiosos, sindicatos y líderes de las primeras naciones.

La persecución insistente e intimidatoria a individuos criminalizados por el color de su piel en espacios públicos y privados ha tenido un impacto devastador en la vida cotidiana no solo de la comunidad migrante sino también de miembros de otras comunidades que por su fenotipo racial son tomados como “invasores y/o terroristas”. El racismo manifestado en esta forma de discriminación espacial resalta por su historia colonial intrínseca. Este racismo resuena en los anales de la memoria misma de la colonización de Norteamérica, en el proceso militar y legal que implicó el desplazamiento forzado y ocupación de tierra indígena. Cuando las proclamas de lucha exigen ICE out / Fuera ICE! es porque ¡Nadie es ilegal en tierras robadas…!

La danza de la libertad/Dance of Freedom 🇵🇸🪶
#palestine #gaza #freedom #nativeamerican

Símbolo de unidad en las luchas de resistencia, esta imagen representa el paralelismo de las luchas de resistencia de los pueblos nativoamericanos y el palestino. Ambos pueblos han sido azotados por procesos coloniales de despojo, exterminio y genoci

dio. Ambos pueblos representan en la danza la vibrante resistencia.

La fundación colonial de Minnesota y sus varias olas migratorias

El territorio de lo que es actualmente es el estado de Minnesota fue habitado originalmente por los pueblos dakota y ojibwe. De hecho, el nombre del estado deriva de la lengua dakota (sioux) que significa «agua teñida de cielo» o «agua nublada/turbia», por la cercanía de esta región con los Grandes Lagos. A través de una serie de tratados, cesiones de tierras y conflictos que culminaron en las décadas de 1850 y 1860, el gobierno de los Estados Unidos exilió a la mayoría de los dakota y confinó a los ojibwe en reservas. Entonces, cuando los activistas indígenas señalan “que nadie es ilegal en tierra robada” hacen una referencia histórica al desplazamiento forzado que sufrieron los pueblos originales de este territorio indígena por el colonialismo de asentamiento europeo hace quinientos años. Wolfe define al colonialismo de asentamiento como un sistema que perpetúa la destrucción y eliminación de los pueblos nativos/originarios. Es una forma de colonización en la cual los foráneos “blancos” llegan a una tierra habitada y la reclaman como propia a perpetuidad (2006:5). Los nativoamericanos no solo han sido desplazados de sus tierras ancestrales sino que hoy en día son tratados como “extraños” en este país que está liderado por una élite blanca de ultraderecha.[5] “Nadie es más ciudadano de estas tierras que los indígenas americanos”, así lo expresó el líder Frank Star Comes Out, tras la detención arbitraria de cuatro miembros de la tribu sioux oglala por agentes de ICE (Thompson, 2026). Nadie tendría más derecho que los indígenas americanos para cuestionar las acciones realizadas por la supremacía blanca en territorios de la Isla Tortuga (Turtle Island).[6]

Los pueblos indígenas americanos siempre han mostrado solidaridad política con otros pueblos, como el palestino, que han sufrido un similar desplazamiento de sus territorios y genocidio (Farazi Saber, 2024). Los sobrevivientes de los pueblos americanos viven hoy día en tan solo 2% de la tierra que originalmente habitaron. Como pueblos sojuzgados por este colonialismo en las Américas, reconocen el mismo el sufrimiento causado a otros hermanos. Los proyectos de conquista son de naturaleza similar y tienen un ámbito de impacto global. Las fuerzas represivas y los argumentos del colonialismo de asentamiento son los mismos que han sido usados para arrebatar territorios como el de Palestina.

Fuente del mapa del territorio palestino: Zárate Toro, 2023.
Fuente del mapa de las tierras indígenas de Norteamérica: Tuck y Yang, 2012: 25.

Otra parte de la historia de este estado es el proceso de poblamiento de la comunidad colona blanca. Tras el arribo de europeos a la región de los Grandes Lagos de Norteamérica, esta área tuvo una transformación productiva por la explotación de bosques, recursos mineros y de comercio, dinamizando el mercado interno con el flujo mercantil de los puertos del este. Los anales de la historia cuentan que a este estado llegaron a asentarse olas migratorias de Checoslovaquia, Inglaterra, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Noruega, Polonia y Suecia. La población de origen europeo llegó a representar el 60% en 1900. Tal era la diversidad lingüística que las boletas electorales estatales debían publicarse en más de ocho idiomas (LRL, s/f). Las comunidades de pobladores inmigrantes no blancos empezaron a llegar a Minnesota después de la Segunda Guerra Mundial, como fue el caso de trabajadores para la agricultura y la extracción minera. Con la puesta en marcha del Programa Bracero (1945) empezaron a llegar mexicanos; luego llegaron chinos, empleados para la construcción de infraestructura de comunicación, y llegaron vietnamitas (años 70), salvadoreños (años 80), y somalíes (años 90), como refugiados de conflictos bélicos en la Guerra Fría. Entre 2000 y 2010, el estado experimentó un incremento exponencial de inmigración. Para esa década la población latina empezó a representar el 27.8% del crecimiento demográfico en Minnesota. En el año 2018 —al inicio de las caravanas de migrantes— se contaban más de 276,000 personas latinas de diversos orígenes viviendo en el estado, la mayoría de ascendencia mexicana (LRL, s/f).

Memoria reciente de resistencia y solidaridad contra la brutalidad policiaca

La solidaridad ciudadana en Minnesota tiene una larga historia. Tras la Segunda Guerra Mundial, una red de apoyo organizada por la comunidad judía y agencias cristianas facilitó el asentamiento de más de 1,000 sobrevivientes del Holocausto, consolidándose como un refugio seguro desde la posguerra. Estas redes comunitarias de apoyo se han activado varias veces para acoger a otras comunidades de sobrevivientes de guerra, como se mencionó arriba. Lo cierto es que en esta narrativa histórica de acogida y de inclusión social, las trayectorias de colonos racialmente blancos siempre son las más exitosas. A diferencia de los asentamientos de descendientes de europeos, la comunidad afroamericana de Mineápolis ha experimentado discriminación espacial y racial. Comparativamente sus ingresos son equivalentes a cerca de un tercio de los ingresos de los residentes blancos. Sus miembros tienen mayores tasas de desempleo y un menor nivel de ingreso a la educación superior (Barría, 2020).

La segregación barrial y social está detrás de la brutalidad policiaca se vivió aquí hace más de seis años con el asesinato de George Floyd, un afroamericano que fue asfixiado por un policía. El fallecimiento de Floyd se produjo al momento de su detención arbitraria, hecho que catapultó un movimiento conocido como Black Lives Matter, que colocó a nivel nacional el tema del racismo sistémico contra la población afrodescendiente en la Unión Americana. Las redes creadas para denunciar justicia y recordar dignamente a las víctimas de racismo policial se accionaron en ese entonces, y se han revitalizado en el momento actual.[7] Hay una memoria de agravio y resistencia que da sentido a las acciones coordinadas, al cuidado de comunidades, a la vigilancia de los espacios seguros y a la compasión por el prójimo.

Esta memoria de agravio también actúa en solidaridad con los/las nuevos “Minnesotans” y en contra de la deportación de personas indocumentadas. Porque la llegada de migrantes y nuevos ocupantes es parte de la historia económica del estado. El problema no es que lleguen a insertarse en la economía local —pues contribuyen de maneras significativas— sino que sean juzgados y discriminados por el color de su piel. Los nuevos pobladores buscan hacer casa, arraigarse y criar a sus hijos. El discurso de la supremacía blanca es dañino pues deshumaniza a la clase trabajadora y criminaliza a toda comunidad de piel morena.

Minnesota y la furia de Trump

Los habitantes de Minnesota han votado por candidatos presidenciales demócratas desde 1976, más veces consecutivas que ningún otro estado fuera del sur. El estado es gobernado por Tim Walz, un político progresista que fue contendiente opositor de Trump en la carrera por la presidencia. Aunado a ello, el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, defiende abiertamente a las comunidades migrantes. Mineápolis se considera una ciudad santuario para los inmigrantes, pues sus empleados municipales no preguntan por el estatus migratorio de la población que atienden y limitan la cooperación con las autoridades federales para detener y deportar a cualquier persona. Estas serían algunas de las razones por las que Minnesota es epicentro de la furia y revancha conversadora y fascista de la administración de Trump.

El 1 de diciembre dio inicio la operación Metro Surge con la llegada de 2,000 agentes federales a Mineápolis, en lo que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) calificó como su “mayor operación anti-inmigrante hasta la fecha”. Las redadas comenzaron a inicios de diciembre y se intensificaron a partir del 6 de enero. Escenas de acoso y horror empezaron a suceder en los vecindarios, atentando contra la normalidad de su cotidianidad: restaurantes invadidos por agentes buscando a trabajadores en la cocina, a personal de limpieza y a las meseras; entradas de las escuelas asediadas por agentes para detener a padres de familia al momento de recoger a sus hijos; patrullas en zonas residenciales aprendiendo arbitrariamente a vecinos tirando su basura o regresando de hacer mandados o alistándose para salir al trabajo. Terrible es el caso del pequeño niño Liam Conejo Ramos, quién después de un día de clases en su escuela preescolar fue usado como carnada para hacer salir a sus padres, bajo sospecha de ser indocumentados.

A screenshot of a cartoon of a child holding a stuffed animal

AI-generated content may be incorrect.

Abolir ICE/Fuera de nuestras escuelas/Las familias deben permanecer unidas
Ilustración de Soni López-Chávez, 22 de enero de 2026. https://instagram.com/soni_artist

El asedio y la violencia empezaron a escalar al punto de que se empezó a detener no solo a personas cuyo estatus migratorio se asume por su color de piel— sino también a ciudadanos estadounidenses blancos. El día 7 de enero Renée Good, una madre y poeta que regresaba a su casa tras haber dejado a su hijo en el jardín de infantes, fue baleada 8 veces por un agente por supuesta obstrucción del paso durante un operativo. El 24 de enero, el enfermero Alex Pretti —enfermero en un hospital de rehabilitación de veteranos de guerra— fue asesinado en la calle tras intentar proteger a una mujer que estaba siendo acosada por un agente que le tiraba gas naranja. En ambos casos, voceros del gobierno federal calumniaron la memoria de Good y Pretti deliberadamente, y falsearon los hechos ocurridos, haciendo aparecer a las víctimas como terroristas. Ante estos episodios de brutalidad policiaca amplios sectores de la sociedad, organizados y no organizados, han mostrado su rabia y hastío. El enojo y tristeza palpados no han sido sólo por las víctimas de la represión de ICE sino por el terror en el entorno y la toma de conciencia de la estocada fascista y letal de su propio gobierno.

Se han erigido memoriales en los sitios donde Good y Pretti fueron ultimados, decorados con veladoras, flores, poemas, oraciones, rosarios, banderas, juguetes, dibujos y cartas. Cientos de personas han ido a visitar, rezar, cantar, bailar y a servir como centinelas para su cuidado y preservación. Estos sitios conjugan varios sentidos y voluntades en resistencia dentro de Estados Unidos, son remansos de paz en un mundo polarizado y lleno de odio. Mineápolis es una inspiración para toda una nación que despierta sorprendida por la aberración del orden predominante, y necesitada de defender los valores más apreciados para la sociedad estadounidense que son la pluralidad, la democracia, la libertad, justicia y la solidaridad.

Arte que comunica y convoca voluntades

El arte es un vehículo de sentidos y de valores primordiales de respeto a la vida y la dignidad, y esto es de vital importancia en este momento en los Estados Unidos, donde la ultraderecha en el poder está azuzando y usando la polarización social, el sectarismo y el odio racial de maneras perversas y destructivas. El lenguaje del arte realiza un importante aporte en momentos de dolor y estrés social, pues facilita la comunicación efectiva de valores primordiales como el amor, la solidaridad y la justicia. El arte permite convocar a audiencias encerradas en sus burbujas, distraídas o abstraídas por el ruido de las redes sociales, a ver más allá. El arte trasciende las barreras del idioma e invita al entendimiento y comprensión de la violencia desde el punto de vista de las víctimas, y facilita el duelo de un dolor que no se sabe cómo curar.

Activistas, luchadores sociales y ciudadanos comunes han usado el arte para transmitir de manera potente y sencilla la verdad de la calle, de los hechos ocurridos justo enfrente de sus ojos, verdades que los voceros de Trump intentan acallar. Facilita los medios para comunicar mensajes y sentidos desde la experiencia cotidiana, y los símbolos que inspiran valores de paz y amor entre los miembros de una comunidad que está dolida. El arte también facilita el encuentro de comunidades en resistencia que tienen distintas agendas de justicia social y que, al compartir y coincidir, hacen suyo un espacio común de protesta, dialogando entre sí de maneras amorosas y poderosas. En otras regiones del mundo donde la deshumanización ha llevado a la destrucción y el genocidio a proporciones nunca vistas, el arte ha sido una forma de mostrar la resistencia de la vida aun a pesar del odio racial más ofuscado. Tal lección ha sido aprendida de los y las hermanas de Palestina que con su virtud y valentía muestran al mundo su fortaleza espiritual al seguir aquí y seguir estableciendo puentes vitales de diálogo y solidaridad.

En Estados Unidos, las comunidades en resistencia son diversas. Son la nativoamericana, la méxico-norteamericana/chicana, la afroamericana, la lésbico-queer, entre otras, y todas ellas, en Mineápolis, se encuentran en espacios de solidaridad y de reconocer en “los otros” el derecho humano de existir y las injusticias sistémicas y coloniales que las mueven. Las manifestaciones artísticas que hemos seleccionado hablan de este ejercicio de entendimiento y diálogo que conecta a los pueblos de maneras poderosas, en pinturas, dibujos, viñetas, danzas, cantos y canciones.

  1. Los habitantes originarios (nativos americanos) y su memoria de largo aliento

Miembros de las comunidades lakota y dakota han participado en los memoriales de los ciudadanos Good y Pretti, asesinados por los agentes ICE, dedicando cantos y danzas de sanación. Además, establecieron un campamento de resistencia enfrente del edificio federal de detención migratoria Whipple, ya que varios miembros de su comunidad han sido detenidos por ICE y recluidos en este centro de detención que tiene una historia de colonización funesta. El Centro Whipple fue construido en el lugar donde estuvo, a mediados del siglo XIX, el fuerte militar Snelling, usado para encarcelar y ejecutar a 38 líderes dakotas. En el campamento de tipis (tiendas cónicas hechas de piel, tradicionales de los pueblos indígenas de las praderas y los Grandes Lagos; en dakota “tepee/tipi” significa descanso o albergue), los líderes dakota invitan a los visitantes a conocer de la historia del genocidio de su pueblo y la larga trayectoria de resistencia que los sostiene. Es un campamento que honra la memoria de los guerreros caídos, y que busca humanizar la historia de los pueblos desplazados de este territorio llamado Mni Sóta MaKóče. Es también un espacio abierto para recibir visitantes y activistas que quieran compartir narraciones de sus propias naciones.

  1. Renée Good: gay, madre y poeta

Renée fue la primera víctima blanca del ICE. Los artistas locales y de otros estados de la unión americana se han unido para pintarla y representarla de manera digna y amorosa, en sentido contrario a las descalificaciones y señalamientos falsos sobre sus supuestas acciones terroristas. Una mujer, mamá, ciudadana y poeta, que en un momento de pánico y confusión fue ultimada sin razón por un agente del ICE. El memorial que se le alzó de manera espontánea fue visitado por ciudadanos y miembros de varias comunidades que le rindieron sus respetos en un momento de gran estupor. En la foto se muestra a la artista Noval Noir recreando una visión contrahegemónica de Renée. Realizó esta pintura en un acto público de recreación artística honrando en sororidad la memoria de Good.

Foto: Noval Noir / Renée Nicole Good: https://novalnoir.com/portfolio

  1. Alex Pretti: el defensor espontáneo

El asesinato de Alex sucedió unas semanas después del de Good. Si antes el deceso violento de una ciudadana estadounidense había ya conmocionado la ciudad, el evento ocurrido contra Pretti fue la gota que derramó el vaso. La brutalidad de las mentiras descarnadas oficiales se vio desmentida por el testimonio de observadores in situ de lo ocurrido. Después, la misma naturaleza gentil y generosa de Pretti fue emergiendo en su propia defensa. Sus padres, amigos, pacientes, todes se unieron para alzar la voz por él. Aquí está retratado, armado con un celular, al momento de enfrentar a un agente de ICE figurado como un monstruo, rodeado de otros monstruos/cerdos que ayudaron a amagar a Pretti e inmovilizarlo en el pavimento.

“Alex Pretti defiende su ciudad” Por Molly Crabapple

https://mollycrabapple.substack.com/p/portrait-of-alex-pretti-defending

  1. Danzas de sanación: Jingle Dress y danzas neoaztecas

Los pueblos indígenas de la Isla Tortuga danzan para celebrar y sanar. La danza del Jingle Dress es una danza ceremonial dakota/lakota/ojibwe/cree y la bailan mujeres indígenas que son llamadas a hacerlo en sueños. La danza del Jingle Dress es parte sustancial de los procesos comunitarios indígenas de sanación. Esta danza fue realizada en los memoriales de Good y Pretti, y, como se mencionó antes, también se presentaron en el sitio donde fue memorializado George Floyd. Es un regalo y una responsabilidad social compartirla cuando hay agravios por sanar.

https://www.youtube.com/shorts/Bvk852wDZ9c

Lo mismo puede decirse con relación a la participación de danzantes mexicoamericanos que interpretan danzas neoaztecas al compás de tambores, con sahumerio y tocados bellamente elaborados. Estas intervenciones que vienen de una comunidad latina doliente se entienden como un gesto de agradecimiento por el sacrificio hecho a favor de una comunidad bajo acecho. El clip de TikTok muestra un grupo de danzantes neoaztecas.

https://www.tiktok.com/@thetruthabovealll/video/7594274499256667406

Reportaje de Leah Lemm para MPR-Native news, 2 de febrero 2026:

https://www.mprnews.org/story/2026/02/02/jingle-dress-dancers-hold-healing-ceremonies-at-good-pretti-memorial-sites-in-minneapolis

  1. Marchan al ritmo de de jazz

En las marchas pacíficas que se dieron en varias partes de la ciudad de Mineápolis coincidieron grupos de músicos con manifestantes interpretando música, cantos, y consignas. Las sinergias fueron muy poderosas y generosas. Este ejemplo es de una banda de jazz que estaba interpretando la canción “Stand by me” (“Cuenta conmigo”) en la calle Whittier. La letra de la canción en inglés habla de la fuerza de la solidaridad y amistad como vínculo primordial de sobrevivencia y acuerpamiento, y alrededor de la banda los marchantes entonaban la consigna “el pueblo unido jamás será vencido”. El cantante con el megáfono en mano poco a poco y junto con la banda que lo sigue, adaptó una nueva estrofa a la melodía: “the people united will never be defeated”. Hermoso momento de hermandad y traducción de sentidos de rebeldía y resistencia.

https://www.facebook.com/watch/?v=2501973450222114

Razon_es, «Stand by me» al grito de «el pueblo unido jamás será vencido«, enero 27, 2026

Conclusiones

En su texto Street Justice (“Justicia de la Calle”), Ronald Niezen (2019) habla del uso del espacio público como un vehículo de comunicación de reclamos de justicia. Niezen hace referencia a los esfuerzos informales y espontáneos de resistencia y comunicación social a través de grafitis y/o performance que anidan en espacios de comunicación no formales. Estos mensajes codificados en arte —ya sea gráfico o dancístico— están dirigidos a establecer un vínculo con los transeúntes, que en el caso de Mineápolis son también participantes en un duelo y una resistencia común. Estas expresiones de arte fueron creadas y realizadas en concierto con la movilización social en marchas, vigilias, memoriales y actos de protesta. Su poder reside en expresar duelo y un deseo de justicia que se experimenta fuera de la ley del estado, en un momento de claro asalto contra la autonomía y paz de los y las “Minnesotans”.

El espacio público fue un escenario de encuentro y sinergia donde varios saberes artísticos coincidieron y expresaron una conciencia pública acerca de lo que está mal, es injusto, es abusivo y dañino. Estas obras artísticas, palabras, canciones y símbolos son declaraciones contundentes destinadas a persuadir, convencer, y exigir el respeto a la vida en todas sus formas. Las y los ciudadanos de esta ciudad se convirtieron en productores de información porque documentaron la presencia intrusiva de ICE, actuaron en consecuencia y crearon nuevas comunidades políticas.

Estas comunidades activas y movilizadas de manera efectiva procuraron la prevención del rapto y la detención arbitraria. El respeto a la convivencia armónica en paz y en concordancia con una ética del compartir, la hermandad y el respeto mutuo. Una voz resiliente y feroz dentro de las fauces del monstruo. Las llamadas a la justicia de las calles de Mineápolis se colocaron para que fueran vistas, y para que se hiciera notar el hastío del odio y la persecución de la población latina indocumentada, y también el prejuicio y racismo contra otras comunidades racializadas, nativoamericanos, afroamericanos, asiáticos, y LGTBQ.

Mineápolis y su gente, sus pueblos y vecinos organizados —en medio del invierno— han sido una ventana abierta al mundo. Una ventana donde se ven las contradicciones y violencias intrínsecas de la sociedad estadounidense, que está atrapada en las fauces del capitalismo más voraz. La resistencia desde adentro es fundamental para poder vencer al supremacismo blanco de Trump y su macabro orden global de muerte y genocidio de otros pueblos, como el palestino, en el mundo. Resistir en Minnesota es defender lo correcto ante los ojos de otros conciudadanos estadounidenses que son ciegos y sordos ante lo que pasa dentro de Estados Unidos y más allá de sus fronteras.

Referencias

Adame Cerón, M. Á. (2026, 8 de febrero). “Calles de Mineápolis”: el jefe Springsteen contra la barbarie. La Jornada Semanal. https://semanal.jornada.com.mx/2026/02/08/201ccalles-de-mineapolis201d-el-jefe-springsteen-contra-la-barbarie-2226.html

Al Jazeera (2026, 12 de febrero). US border chief says Trump agrees to end deportation surge in Minnesota. https://www.aljazeera.com/news/2026/2/12/tom-homan-announces-end-of-ice-operation-metro-surge-in-minnesota

Barría, C. (2020, 31 de mayo). Muerte de George Floyd: qué es la «paradoja de Minnesota» y qué dice de la discriminación racial en Estados Unidos. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52857912

Britannica Enciclopedia (2026, 16 de marzo). MAGA movement. United State Political Movement.https://www.britannica.com/topic/MAGA-movement

Farazi Saber, I. (2024, 5 de febrero). Indigenous Americans understand Palestinian occupation more than anyone. TRTWorld. https://www.trtworld.com/article/16865791

Hyperallergic (2026, 27 de enero). Artists Pay Tribute to Alex Pretti. https://hyperallergic.com/artists-pay-tribute-to-alex-pretti/

McCrory, C. (2026, 13 de febrero). Minneapolis Mayor tells Daily Show ‘patriotic acts’ forced ICE from city. Daily Express. https://www.the-express.com/entertainment/tv/199064/minneapolis-mayor-praises-patriotic-acts

melissajones922 (2026, 11 de enero). Mayan dancers performed a ceremonial tribute with smoke and traditional feathered headdresses at Renee Good’s memorial to honor her life and pay respects

. TikTok. https://www.tiktok.com/@melissajones922/video/7594274499256667406

Minnesota Legislative Reference Library (LRL) (s/f [última actualización, febrero de 2026]). Immigrants in Minnesota. Minnesota Issue Guide. https://www.lrl.mn.gov/guides/guides?issue=immigration

MPR News (2026, 3 de febrero). Jingle dress dancers hold healing ceremonies at memorial sites in south Minneapolis. YouTube. https://www.youtube.com/shorts/Bvk852wDZ9c

Niezen, R. (2019). Street Justice: Graffiti and Claims-Making in Urban Public Space. En S. Brunnegger (ed.), Everyday Justice: Law, Ethnography, Injustice (pp. 37–57). Cambridge University Press. https://doi.org/10.1017/9781108763530.003

Razon_es (2026, 27 de febrero). «Stand by me» al grito de «el pueblo unido jamás será vencido» (the people united will never be defeated) interpretada…

. Facebook. https://www.facebook.com/watch/?v=2501973450222114

Thompson, D. (2026, 14 de enero). Oglala Sioux Tribe demands release of tribal members in ICE custody. Buffalo’s Fire. https://www.buffalosfire.com/oglala-sioux-tribe-demands-release-of-tribal-members-in-ice-custody

Tuck, E. y Yang, W. (2012). Decolonization is not a metaphor. Decolonization: Indigeneity, Education & Society, 1(1), 1-40.

Volle, A. (2026, 16 de enero). MAGA movement. Encyclopedia Britannica. https://www.britannica.com/topic/MAGA-movement

Wolfe, P. (2006). Settler colonialism and the transformation of anthropology. Cassell.

Zárate Toro, L. (2023, 13 de octubre). Detector al mapa de la evolución de pérdida de tierra palestina. La Silla Vacía. https://www.lasillavacia.com/detector-de-mentiras/cierto-pero/detector-al-mapa-de-la-evolucion-de-perdida-de-tierra-palestina/


  1. Springsteen interpretó por primera vez en público su canción de protesta “Streets of Minneapolis”, compuesta como respuesta a las muertes y como homenaje a los ciudadanos de Minnesota por su resistencia a las redadas antiinmigrantes de ICE (Inmigración y control aduanero; Inmigration and Customs Enforcement) y la patrulla fronteriza. Springsteen describió el tema como una reacción inmediata al “terror de Estado” tras las muertes y las represiones brutales de los manifestantes (Adame, 2026)
  2. Así fueron llamados por Jacob Frey, el alcalde de la ciudad de Mineápolis, el jueves 12 de febrero, de 2026 (McCrory, 2026).https://www.the-express.com/entertainment/tv/199064/minneapolis-mayor-praises-patriotic-acts
  3. 4,000 inmigrantes indocumentados han sido detenidos hasta el momento de la escritura de este artículo, en el estado de Minnesota (BBC, 12 febrero de 2026).
  4. El día 12 de febrero en una conferencia de prensa Tom Homan dijo que ICE concluye su operación “Metro Surge”, que dio inicio el 1 de diciembre (Al Jazeera, 2026).
  5. Que hoy tiene su manifestación más visible en el movimiento MAGA (Make America Great Again / Hagamos a América Grande de Nuevo), encabezado por Donald Trump y sus seguidores fervientes. Para más información, véase https://www.britannica.com/topic/MAGA-movement.
  6. Turtle Island es una narración mitológica sobre el origen de América del Norte como un único territorio, que comprende Canadá, Estados Unidos y México. Se trata de una referencia geoespacial nativa que, cuando se utiliza, revela la existencia de otras epistemologías para referirse al mundo físico habitado por los pueblos indígenas.
  7. Un colectivo de mujeres nativoamericanas danzantes de la danza de sanación llamada “Jingle Dress” acudieron a bailar en el sitio donde George Floyd fue asesinado. Este mismo colectivo de mujeres —jóvenes y mayores— acudieron a bailar en los sitios de memoria donde Renée Good y Alex Pretti fueron ultimados por policías del ICE.