De víctimas a estigmatizados: la representación juvenil en los comentarios de TikTok sobre el caso Salvatierra

Anthony Gómez Salazar
Universidad Autónoma de Querétaro

Resumen

El trabajo examina cómo las coberturas mediáticas en TikTok sobre el atentado en la ex hacienda San José del Carmen, en Salvatierra, Guanajuato[1], reproducen y amplifican discursos estigmatizantes hacia las víctimas. El punto de partida es que la violencia en la región responde a patrones estructurales asociados con la disputa territorial de grupos del crimen organizado, lo que convierte a Salvatierra en un caso paradigmático. El estudio combina el análisis de discurso multimodal (ACDM) y la netnografía para analizar tres videos publicados por extensiones digitales de medios tradicionales (@nmas, @elfinancieromx_ y @nmasmedia), seleccionados por su viralidad y alto número de interacciones.

De los resultados se desprenden dos hallazgos principales. Primero, la exposición de elementos identitarios intensifica la estigmatización: mientras el video de @nmas evitó mostrar datos personales, el de @nmasmedia los incluyó, lo que potenció su viralidad. Segundo, la lógica de la viralización prioriza la inmediatez y el impacto por encima del contexto, dejando vacíos interpretativos que los usuarios llenan con prejuicios, rumores y juicios morales. En este marco, la espectacularización —aun respetando las normas de la plataforma— ubica la tragedia en una economía de la atención que la convierte en producto del hiperconsumo digital (León, 2019; 2023), lógica que intensifica y acelera su circulación como mercancía efímera.

El análisis concluye que TikTok se configura como un espacio central para la circulación de narrativas que, al espectacularizar la violencia, generan una “cosmetización” y “espectralización” del dolor (Valencia, 2019). Esta dinámica desvía la atención de las condiciones estructurales de la violencia hacia la responsabilización de las víctimas, impactando negativamente en los procesos de duelo y en la construcción de memoria social. De ahí la urgencia de promover prácticas periodísticas responsables que reduzcan la exposición innecesaria y aporten contexto para contrarrestar narrativas estigmatizantes.

Palabras clave: TikTok, violencia, jóvenes, Salvatierra, estigmatización.

El caso de Salvatierra: justificación para un análisis del discurso estigmatizante en coberturas noticiosas de TikTok

La presente investigación responde a la alarmante situación de violencia que enfrenta la población juvenil en Guanajuato, particularmente en el municipio de Salvatierra. El ataque en la ex hacienda San José del Carmen es un trágico ejemplo de esta problemática. Esta violencia responde a un patrón estructural evidenciado por cifras contundentes: en 2011, organizaciones civiles contabilizaron aproximadamente 25 mil menores de edad vinculados con el crimen organizado en el país (Emmerich, 2011), y en mayo de 2024 sumaban 895 menores asesinados en Guanajuato durante el sexenio que estaba por terminar (Adame, 2024). La persistencia de esta tendencia se refleja en que Guanajuato, durante el primer semestre del 2024, ocupó el primer lugar nacional en homicidios de personas menores de 17 años (Adame, 2024). La gravedad del fenómeno en la entidad se confirma al contrastar estos datos con la «Incidencia Delictiva del Fuero Común» (SESNSP, 2023 citado en REDIM, 2023), que documenta cómo en 2022 esta entidad registró el mayor número de víctimas adolescentes de homicidio doloso y con arma de fuego en todo el país. Este panorama coincide con la advertencia de la CIDH (2015) sobre que las tasas más altas de muerte por homicidio se concentran en jóvenes de 15 a 30 años.

La elección de Salvatierra como caso de estudio se justifica por su condición de “epicentro de violencia” derivada de la presencia y disputa territorial de múltiples grupos del crimen organizado. Observar este escenario como producto de la interconexión de distintos tipos de violencias hace posible pensar este espacio como una necrozona (Valenzuela, 2024) —se trata de un espacio social donde las condiciones estructurales de pobreza, exclusión y violencia alcanzan su límite, degradando las vidas hasta situarlas en la frontera de la muerte social—.

Según un reportaje de El Universal (Álvarez, 2020), en el estado operaban en ese año al menos siete grupos identificados por la Fiscalía General del Estado (FGE): Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), Cárteles Unidos (Viagras), La Nueva Familia Michoacana, Cártel del Golfo, Cártel de Sinaloa (CDS) y Unión León. La pertinencia de la localidad de Salvatierra radica en que, como documenta El Sol del Bajío (2024), tres de estos grupos —CJNG, CSRL y Viagras— mantienen presencia activa allí y se disputan el territorio, lo que ha llevado a caracterizarla, según el mismo diario, como «zona de combate de alta intensidad». Esta concurrencia de grupos delictivos convierte a Salvatierra en un escenario paradigmático donde eventos como el atentado en la ex hacienda San José del Carmen deben entenderse no como hechos aislados, sino como expresiones particulares de una violencia estructural sistémica y profundamente arraigada en la región.

Con base en esta premisa, la investigación se orienta a comprender cómo las redes sociales, específicamente TikTok, se han convertido en espacios donde además de difundirse información, se generan discursos que estigmatizan a las víctimas, agregando una capa más de violencia. El análisis busca identificar cómo la violencia física se extiende al ámbito digital a través de comentarios que distorsionan la memoria de las víctimas y contribuyen a una cultura de indiferencia. Estos discursos tienen un impacto real: afectan el duelo de las familias, influyen en la percepción pública y normalizan las tragedias.

Es menester señalar que son pocos los trabajos que analizan específicamente cómo se construyen estos discursos estigmatizantes en plataformas digitales dirigidas al público joven, como TikTok. Menos aún son los que se centran en casos concretos como el de Salvatierra, donde la combinación de violencia extrema y difusión masiva crea un fenómeno particular que merece ser examinado.

El enfoque metodológico propuesto combina el análisis de discurso multimodal (ACDM) con la netnografía (León, 2023) para identificar estos patrones de estigmatización. El análisis se centra en tres videos publicados por extensiones digitales de medios tradicionales (@nmas, @elfinancieromx_ y @nmasmedia) que, al cubrir el evento de Salvatierra, alcanzaron un alto nivel de viralidad. Los datos fueron recabados hasta el 20 de agosto de 2025, fecha que delimita el corpus. La selección de estos contenidos periodísticos y virales se debe a que su amplio alcance concentra el volumen de interacciones necesario para examinar de manera sistemática los mecanismos discursivos de la estigmatización en contextos de alta visibilidad.

ACDM y netnografía aplicadas a coberturas noticiosas en TikTok: el caso de la posada en Salvatierra

La primera parte del corpus para el análisis corresponde al video publicado por la cuenta @nmas, seleccionado como caso principal por su alcance viral y valor paradigmático. Este material servirá como eje central del análisis contrastivo que se desarrollará posteriormente con otros dos videos sobre el mismo evento.

Dicho material documenta el estado de la ex hacienda San José del Carmen tras el atentado mediante diversos planos y elementos visuales. Se observan tomas aéreas del recinto que permiten apreciar la magnitud del espacio donde ocurrieron los hechos, así como acercamientos a las paredes con impactos de bala que evidencian la violencia del evento. Las imágenes capturan el desorden que quedó tras el ataque, con mesas y sillas volcadas, restos de comida esparcidos y botellas de bebidas abandonadas en el lugar.

Figura 1. Código QR que enlaza al video de TikTok de nmas (@n.mas)

Un segmento relevante muestra el área donde los jóvenes estuvieron conviviendo antes del atentado, con las sillas aún en las posiciones en las que las dejaron. Se aprecian instrumentos musicales pertenecientes al grupo que amenizó el evento, así como el espacio donde los asistentes partieron una piñata (hecho que había adquirido notoriedad por difundirse ampliamente en redes sociales). Las tomas incluyen también escenarios del crimen con manchas de sangre, prendas de ropa (ambas censuradas) abandonadas por las víctimas y marcas visibles de los disparos en paredes.

El video incorpora texto superpuesto con frases impactantes como «Tras masacre, Así Quedó la Exhacienda en Salvatierra», donde las palabras «Así Quedó la Exhacienda» aparecen en letras blancas sobre fondo rojo para mayor dramatismo. Se emplean subtítulos con fondo negro y letras blancas que duplican la narración de la voz a lo largo del video. Además hay que mencionar que se muestra de inicio a final el logotipo y marca de agua de NMás, lo que permite identificar la fuente del material.

  • Elementos sonoros:

Una voz masculina narra los hechos con tono grave y ritmo pausado, en el estilo de las crónicas televisivas. Su relato describe minuciosamente los detalles del atentado. Como acompañamiento, una música de fondo de carácter tenso y ritmo lento —similar a la de otros reportajes sobre tragedias— refuerza el clima de gravedad del contenido.

  • Lenguaje usado:

El lenguaje combina elementos informativos con narrativas sensacionalistas, caracterizándose por descripciones detalladas de violencia. Emplea un tono periodístico que mezcla observaciones aparentemente objetivas con interpretaciones cargadas de significado, donde detalles específicos (objetos personales, marcas de proyectiles) adquieren valor simbólico.

Se identificó un uso estratégico de términos que, aunque son aparentemente neutrales, cargan de significado los elementos descritos: vasos desechables se convierten en «testigos mudos», manchas en «evidencias». Así, se transforma lo descriptivo en interpretativo, guiando la recepción.

En los comentarios, este lenguaje se radicaliza mediante insinuaciones («ya saben por qué…»), frases hechas y comparaciones implícitas que vinculan los elementos con estereotipos preexistentes.

El análisis muestra cómo este lenguaje, al pretender documentar objetivamente, construye marcos de interpretación que facilitan la estigmatización. Utiliza la acumulación de detalles sensoriales y temporales para crear una ilusión de veracidad, que luego es explotada discursivamente en las interacciones sociales dentro de la plataforma.

  • Interacciones destacadas:

El video analizado registró una acumulación de 70,100 likes, 1,474 compartidos y 5,523 guardados, además de generar 896 comentarios. Estas cifras reflejan no solo la viralidad del contenido sino también su capacidad para motivar diversas formas de interacción entre los usuarios.

Los comentarios muestran una marcada polarización, donde coexisten discursos de duelo con narrativas estigmatizantes. Entre las respuestas más recurrentes destacan aquellas que cuestionan la naturaleza del evento con argumentos como «no eran horarios ni formas de una posada», insinuando actividades sospechosas por parte de las víctimas. Diversos usuarios emplean frases sugerentes como «si les contara…» o «el que busca encuentra», creando un escenario de misterio alrededor de los hechos sin aportar información concreta.

Un segmento significativo rechaza las versiones oficiales mediante expresiones de escepticismo («yo tengo otros datos») o afirmaciones («no es posible que hayan disparado solo porque sí»), buscando racionalizar la violencia. Estas posturas conviven con teorías específicas, como la idea de que los atacantes buscaban «a una persona en particular».

Las interacciones incluyen expresiones de solidaridad -oraciones por las víctimas y mensajes de apoyo a los familiares de los jóvenes- que contrastan con comentarios irónicos que banalizan la tragedia («sigan haciendo sus posaditas» -adjunto a emojis de risa-). La discusión deriva hacia cuestionamientos sobre el contexto social, incluyendo especulaciones sobre las víctimas («¿a qué se dedicaban?»), críticas a las autoridades y señalamientos políticos («el gobierno no hace ni hará nada»).

Los 893 comentarios revelan cómo el video funcionó como catalizador de narrativas contradictorias sobre seguridad, juventud y violencia en Guanajuato, demostrando que el tema continúa generando identificación y controversia en el espacio digital.

  • Normas explícitas/implícitas:
    • Explícitas:

El video cumplió con las normas de TikTok al incluir el hashtag #TikTokInforma en la descripción y censurar las imágenes sensibles, lo que refleja un intento por enmarcarlo como contenido informativo dentro de los lineamientos de la plataforma.

    • Implícitas:

El video protege la identidad de las víctimas al omitir datos personales y evitar mostrar objetos que las identifiquen, limitándose a referencias genéricas como prendas abandonadas. Mientras ofrece cifras precisas sobre los disparos y menciona el nombre de la agrupación musical o elementos contextuales —como las botellas halladas en el lugar—, se abstiene de vincularlos directamente con los asistentes. Incluso en los comentarios, donde aparece un testimonio del evento, no se profundiza en información personal, prevaleciendo una cautela constante frente a los datos de los jóvenes.

  • Herramientas utilizadas:
    • Material de archivo y producción:

El contenido visual proviene de fuentes propias, mostrando tomas originales del lugar de los hechos. Estas imágenes presentan una edición cuidadosa que integra diferentes planos y perspectivas. El trabajo de postproducción evidencia un ensamblaje profesional de los diversos elementos audiovisuales para construir una narrativa coherente.

    • Estrategias de difusión:

La descripción textual del video incorpora una serie de hashtags estratégicos (#Salvatierra, #Guanajuato, #posada, #nmas, #TikTokInforma) que funcionan como palabras clave para la distribución del contenido dentro de la plataforma.

    • Técnicas narrativas:

El relato combina datos precisos, como los “195 disparos con armas de alto poder”, con imágenes del recinto de la ex hacienda para equilibrar impacto emocional y objetividad periodística, adaptando códigos del periodismo televisivo al lenguaje inmediato y emocional de TikTok.

  • Consideraciones éticas:

Es importante señalar que la investigación se condujo siguiendo principios éticos que priorizaron la protección de la identidad, privacidad y dignidad de las víctimas del evento y sus círculos cercanos, aplicados de manera uniforme al corpus de tres videos analizados. Se examinó exclusivamente contenido público de TikTok, identificando diferencias en las estrategias de protección implementadas por cada creador: mientras el video de @nmas omitió datos personales y se refirió de manera general a objetos para evitar asociaciones identitarias, los otros dos videos no incorporaron estas salvaguardas editoriales de la misma manera.

En los tres casos se mantuvo un estricto protocolo de protección de identidades, se omitió cualquier dato personal (nombres, edades, lugares de origen) tanto en el análisis de contenido como en los comentarios. De manera consistente en todo el corpus, aunque algunos videos incluían referencias a la agrupación musical (dato público), se evitó asociar esta información con características individuales de las víctimas. Asimismo, en todos los casos se omitió citar o profundizar en testimonios personales que pudieran comprometer la privacidad de los involucrados.

  • Análisis de resultados:

Este primer video del corpus muestra cómo los discursos digitales construyen significados sobre la violencia y las juventudes a través de recursos multimodales. Desde el ACDM, se observa que la narración no se limita a la palabra: intervienen imágenes, sonidos, textos y composiciones que refuerzan el mensaje.

En lo visual, el montaje alterna escenas de celebración con rastros de la tragedia, transformando la ex hacienda en un espacio dual: patrimonio histórico y escena del crimen. Las tomas aéreas sitúan al espectador como observador distante, mientras que los planos detalle —sillas volcadas, botellas abandonadas— generan proximidad emocional con la escena. En lo verbal, se combina un tono informativo con expresiones que intensifican el dramatismo, jerarquizando la magnitud del hecho (“195 disparos… con armas de alto poder”) sobre la vida de las víctimas, lo que contribuye a la espectacularización de la violencia.

Los recursos sonoros refuerzan esta lógica. La voz masculina, pausada y grave, utiliza la autoridad de los noticieros y legitima el contenido como “objetivo”, mientras que la música de tensión creciente dirige la interpretación emocional. Así, el diseño sonoro amplifica la conmoción sin necesidad de mostrar imágenes explícitas de cuerpos.

En el plano interactivo, el video involucra al público mediante edición ágil, textos impactantes y tomas inmersivas que generan empatía. Sin embargo, esta empatía se desplaza con frecuencia hacia narrativas estigmatizantes. Los comentarios alternan entre demandas de justicia y juicios morales hacia las víctimas: se cuestiona si el evento fue “posada” o “fiesta”, se critica el horario o el consumo de alcohol, y se sugieren motivos del ataque que responsabilizan implícitamente a los jóvenes. La ausencia de datos claros, que contextualicen de forma íntegra el acontecimiento, facilita que los usuarios proyecten prejuicios, reproduciendo estigmas que desplazan la atención de la violencia estructural hacia la culpabilización.

El ACDM revela, además, que la violencia se representa como un hecho repentino y extraordinario, desligado de las condiciones estructurales de Guanajuato, como un evento sorpresivo en un lugar antes “tranquilo”, lo que refuerza una narrativa sensacionalista en lugar de abrir espacios de reflexión crítica.

Finalmente, aunque el video evita mostrar cuerpos o identidades, la organización de sentidos puede reforzar discursos que culpabilizan a las víctimas. En lugar de problematizar factores como la precarización juvenil o la normalización del crimen organizado, se consolida un relato que privilegia el impacto emocional y el espectáculo por encima del análisis crítico.

Más allá de un caso aislado: la persistencia del discurso estigmatizante en TikTok

Como segundo componente del corpus analítico, se examinan los comentarios en las publicaciones de las cuentas @elfinancieromx_ y @nmasmedia en TikTok, con datos capturados a la fecha del 20 de agosto de 2025, que muestran la presencia de distintos mecanismos discursivos mediante los cuales se construye la estigmatización de las víctimas de un evento violento. El estudio comparativo entre ambos medios muestra variaciones significativas en la naturaleza y el enfoque de estos mecanismos, los cuales parecen correlacionarse con las diferentes estrategias de cobertura noticiosa empleadas por cada uno.

Los datos de viralidad revelan diferencias significativas en el alcance de las publicaciones. El material de @nmasmedia registró el mayor nivel de interacción (415 mil likes y 5,051 comentarios), superando ampliamente a otras coberturas del mismo evento, como la de @milenio (18.8 miles de likes y 286 comentarios). En contraste, el video de @elfinancieromx_ presentó el menor nivel de interacciones entre los contenidos virales analizados (2,988 likes y 261 comentarios), y se incluyó en el corpus para contemplar el espectro completo de coberturas, desde las de alto impacto hasta aquellas con viralidad moderada pero relevante.

  • Mecanismos de estigmatización en @nmasmedia

El video de @nmasmedia (extensión digital de Televisa) contrasta significativamente con el análisis previo de @nmas al exponer elementos identitarios explícitos: imágenes y videos de la fiesta previa al ataque, donde se distinguen rostros de asistentes; testimonios de la agrupación musical que amenizó el evento y declaraciones oficiales de autoridades. Esta elección editorial vulnera la protección de identidades observada en el primer caso y establece un marco propicio para la estigmatización.

En la sección de comentarios, esta exposición se refleja en cinco mecanismos de estigmatización:

1. Culpabilización directa o insinuación de asociación en actividades ilícitas

Comentarios como «nunca te matan por matarte» y «al menos uno de ellos devia algo» operan bajo el supuesto de que la violencia fue una consecuencia previsible y merecida de acciones previas de las víctimas, es decir, que la violencia se presenta como el resultado necesario de conductas anteriores. La expresión «era ajustes de cuentas» refuerza esta narrativa de justificación implícita.

2. Estigmatización por la hora o el lugar del evento

El espacio y tiempo fueron utilizados como marcadores de transgresión moral en comentarios del tipo «de 3 a 4 de la mañana eso es tardísimo» y «qué hacían hay hasta las 3:30 he». Estos enunciados construyen la noción de que existirían horarios y sitios legítimos para el esparcimiento juvenil.

3. Estigmatización basada en suposiciones socioeconómicas

Se observaron generalizaciones que atribuían características criminales según el origen geográfico: «en Guanajuato en cada familia hay por lo menos 4 integrantes de actividades ilícitas». Otro comentario afirmaba «era grupo de rico’s que rentaron ahi», estableciendo una asociación entre nivel económico y vulnerabilidad a la violencia.

4. Generalización estigmatizante hacia jóvenes y consumidores culturales

La asociación entre preferencias musicales y presunta vinculación con la violencia apareció en comentarios como «sigan consumiendo basura» —en alusión a los corridos, género asociado a la banda que amenizó el evento—, y «los jóvenes ven a los narcos como héroes». Estas alusiones reducen prácticas culturales diversas a una caracterización criminalizante y homogenizante.

5. Banalización de la tragedia mediante el humor

El uso del humor para minimizar la gravedad del evento se manifestó en expresiones que convertían la tragedia en anécdota, como «no les dieron turno para darle a la piñata y se enojaron», acompañadas de risas («JAJAJA») que refuerzan la deshumanización de las víctimas. Este tipo de comentarios emplea la ironía y el sarcasmo como mecanismos discursivos para minimizar el dolor ajeno y normalizar la violencia en el imaginario colectivo.

Figura 2. Código QR que enlaza al video de TikTok de nmasmedia (@nmasmedia)

  • Mecanismos de estigmatización en @elfinancieromx_

El video de @elfinancieromx_ se distingue de los anteriores por adoptar un enfoque noticioso formal que se centra en la cronología del evento, cifras oficiales de víctimas (12 muertos, 11 heridos), declaraciones institucionales y la caracterización del hecho como «el más violento del año en Guanajuato», sin priorizar la protección ética de las víctimas en el mismo grado que @nmas. Esta construcción discursiva, que combina datos precisos con un encuadre de violencia excepcional, promueve un tipo de estigmatización predominantemente estructural en la sección de comentarios:

1. Desplazamiento de responsabilidad hacia las familias

Comentarios como «la educación que les des a tus hijos desde niños» y «educar a nuestros hijos para que no se metan en malos pasos» desplazan la responsabilidad hacia las prácticas parentales de las familias de las víctimas.

2. Estigmatización por demanda de acción ciudadana insuficiente

Alusiones como «¿Y qué vamos a hacer como ciudadanos mexicanos? ¿Vamos a seguir normalizando estos hechos?» plantean una responsabilidad colectiva difusa, donde la propia ciudadanía sería cómplice por omisión ante la violencia.

3. Estigmatización basada en afiliación política

La polarización aparece en comentarios que atribuyen la violencia a administraciones específicas: «Dejen de votar por Morena» y «En Guanajuato gobierna el PAN». Estas expresiones utilizan el evento como evidencia de otras ideas dentro de narrativas políticas preexistentes.

4. Generalización estigmatizante hacia instituciones gubernamentales

Comentarios como «el gobierno mediocre que tenemos» y «la bola de corruptos de todos los partidos», establecen una caracterización de la incapacidad institucional, lo que transforma la crítica política en una descalificación general.

5. Reduccionismo en las soluciones propuestas

Sugerencias como «Segunda enmienda, mi estimado. Un pueblo armado es un pueblo libre» banalizan la complejidad del fenómeno violento mediante soluciones que evaden el análisis estructural.

Figura 3. Código QR que enlaza al video de TikTok de elfinanciero (@elfinancieromx_)

El análisis comparativo revela que la exposición de elementos identitarios en las coberturas noticiosas intensifica significativamente la estigmatización en los comentarios. El contraste entre dos videos del mismo consorcio mediático (Televisa) es revelador: mientras @nmas evitó mostrar imágenes que vincularan directamente a las víctimas con identidades específicas, @nmasmedia expuso activamente estos elementos. Esta diferencia resulta crucial, ya que la visualización de lo privado opera como un recurso multimodal que amplifica los mecanismos de culpabilización, proporcionando a los usuarios insumos concretos para construir narrativas estigmatizantes más agresivas. El hecho de que el video con mayor exposición identitaria (@nmasmedia) haya registrado el mayor número de interacciones (415 mil) confirma que la espectacularización del dolor no solo genera morbo, sino que se traduce en un mayor alcance dentro de la economía de atención digital.

En los casos analizados, esta dinámica desvía sistemáticamente la atención de los “presuntos culpables” y de las condiciones estructurales de la violencia, orientando el debate hacia la culpabilización de las víctimas o hacia disputas políticas abstractas. Estos hallazgos demuestran cómo la cobertura noticiosa en TikTok, mediante sus elecciones discursivas y visuales, moldea las narrativas estigmatizantes y contribuye a la construcción social de la violencia en el espacio digital.

Conclusiones

El estudio de las coberturas sobre el atentado en la ex hacienda de Salvatierra en TikTok muestra que los medios de comunicación, lejos de limitarse a informar, participan activamente en la construcción de significados sobre la violencia y en la reproducción de estigmas hacia las víctimas.

El primer hallazgo central es el papel de la exposición identitaria. El contraste entre los videos de @nmas y @nmasmedia, ambos pertenecientes al mismo consorcio, evidencia que mostrar o no datos que vinculen directamente a las víctimas produce efectos muy distintos. Mientras el primero evitó esa exposición, el segundo incluyó videos e imágenes, y elementos privados, que intensificaron la culpabilización en los comentarios y potenciaron su viralidad. En este caso, la espectacularización del dolor se inscribe en una economía de la atención que convierte la tragedia en un producto digital.

Este proceso puede entenderse, en términos de Valencia (2019), como una “cosmetización de la violencia”, donde la masacre es presentada con recursos estéticos —edición ágil, música dramática, frases impactantes— que aumentan su atractivo para el hiperconsumo digital (León, 2019; 2023) y desplazan la reflexión crítica. A su vez, los comentarios analizados muestran cómo esa violencia, al circular en clave de humor, sospecha o juicio moral, entra en lo que Valencia (2019) denomina “espectralización de la violencia”: un consumo efímero que banaliza el sufrimiento y lo reduce a un evento despojado de memoria.

Finalmente, se concluye que TikTok se ha consolidado como un escenario clave para la construcción y normalización de discursos que reproducen violencia simbólica contra las víctimas de la violencia física en México. Esta forma de violencia se extiende también a sus familias, pues los comentarios cargados de sospecha, sarcasmo o culpabilización interfieren en los procesos de duelo y amplifican socialmente el daño. La falta de un contexto mínimo en las coberturas mediáticas constituye un elemento central en esta dinámica: al omitir referencias a las condiciones estructurales de la violencia en la región, se generan vacíos interpretativos que los usuarios llenan con estereotipos y juicios morales. De este modo, la interpretación pública se desplaza de quienes cometieron la violencia y de las condiciones que la hacen posible hacia las propias víctimas, lo que favorece lecturas simplificadas y estigmatizantes del acontecimiento.

En este sentido, las coberturas analizadas no solo evidencian la cosmetización y la espectralización de la violencia, sino que también ayudan a pensar en la construcción de la categoría de “necrozona digital”, donde las juventudes son representadas en el mundo online desde el estigma y la desvalorización. Esta dimensión virtual se articula con el espacio físico de Salvatierra, que puede pensarse, a su vez, como un sitio donde los jóvenes son expuestos —de manera gradual y diferenciada— a procesos de “juvenicidio” (Valenzuela, 2015; 2018; 2024). Este concepto alude a la eliminación sistemática, material y simbólica de las juventudes, expresada no solo en la violencia letal, sino también en la precarización, la estigmatización y la indiferencia social que naturalizan su vulnerabilidad.

En este marco, estos discursos digitales visibilizan las subjetividades que convergen en un espacio social atravesado por dinámicas globales y locales como el capitalismo, el neoliberalismo, el capitalismo gore (Valencia, 2010), la precarización (Valenzuela, 2018; 2024) y el juvenicidio.

Referencias

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Álvarez, X. (2020, 18 de septiembre). Sostienen 7 cárteles guerra en Guanajuato por legado de «El Marro». El Universal. https://www.eluniversal.com.mx/estados/sostienen-7-carteles-guerra-en-guanajuato-por-legado-de-el-marro/

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El Financiero [@elfinancieromx_]. (2025, 20 de agosto). En Salvatierra, Guanajuato, un comando armado entró a una fiesta de jóvenes y mató a 12, hirió a 11 e incendió 4 vehículos. La masacre ocurrió durante la madrugada de este domingo, mientras los jóvenes convivían en una posada en la exhacienda San José Del Carmen. #salvatierra #guanajuato #posada
https://www.tiktok.com/@elfinancieromx_/video/7314043689653767430

El Sol del Bajío (2024, 25 de enero). Dos cárteles luchan entre sí por el control total de la zona en Guanajuato. https://www.elsoldelbajio.com.mx/local/dos-carteles-luchan-entre-si-por-el-control-total-de-la-zona-santa-rosa-de-lima-cartel-jalisco-el-marro-11338168.html

Emmerich, N. (2011). Cruce de fuego: niños, niñas y adolescentes en el narcotráfico mexicano. Universidad de Belgrano – Facultad de Estudios para Graduados.

León, A. (2019). La Feminidad Buchona: performatividad, corporalidad y relaciones de poder en la narcocultura mexicana [Tesis de maestría]. El Colegio de la Frontera Norte.

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Nmás [@n.mas]. (2025, 20 de agosto). El equipo de Despierta entró en exclusiva a la Exhacienda San José del Carmen, de #Salvatierra #Guanajuato donde ocurrió el ataque contra un grupo de jóvenes que celebraban una #posada En el sitio hay manchas de sangre, ropa y huellas en las paredes de algunos de los 195 disparos que los atacantes realizaron con armas de alto poder. #nmas #TikTokInforma

. https://www.tiktok.com/@n.mas/video/7314738939338788102

Nmásmedia [@nmasmedia]. (2025, 20 de agosto de 2025). Ataque en una posada dejó 11 fallecidos y 14 heridos en una exhacienda de Salvatierra, Guanajuato. #salvatierra #guanajuato #posada #guanajuatoposada #noticiastiktok

. https://www.tiktok.com/@nmasmedia/video/7314137149215952133

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Valencia, S. (2010). Capitalismo gore. Editorial Melusina.

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Valenzuela, J. M. (2015). Juvenicidio: Ayotzinapa y las vidas precarias en América Latina. NED ediciones.

Valenzuela, J. M. (2018). Los jóvenes: precarización y resistencias. El desarrollo social como recurso. En Calva, J. L. (coord.), Los jóvenes de hoy: el desarrollo como recurso (pp. 299-313). Juan Pablos Editor / Consejo Nacional de Universitarios / Universidad de Guadalajara.

Valenzuela, J. M. (2024). Introducción: Violencias sociales y la precarización de las vidas juveniles. En Violencias. UAM.


  1. En 2023 11 jóvenes (9 hombres y 2 mujeres) fueron brutalmente asesinados durante una posada en la ex hacienda San José del Carmen en el municipio de Salvatierra, Guanajuato. (nota del editor).