Alejandra León Olvera
Universidad Autónoma de Querétaro[1]
Miguel Lucero Rojas
Instituto Nacional de Estadística y Geografía[2]

La noción de seguridad humana emergió en la última década del siglo XX como parte de un giro discursivo en las políticas globales, desplazando el énfasis de la seguridad nacional hacia la protección de las personas y sus condiciones de vida. Sin embargo, a más de tres décadas de su incorporación en agendas institucionales, consideramos imprescindible interrogar críticamente sus usos y efectos. Lejos de constituirse como un marco neutral o inherentemente emancipador, la seguridad humana ha sido implementada, en múltiples contextos, dentro de lógicas capitalistas y regímenes de control que han normalizado la violencia estructural, la precarización de la vida y la estigmatización de poblaciones específicas.
Este número de Ichan Tecolotl surge de la necesidad de problematizar la seguridad humana desde perspectivas críticas, feministas e interseccionales. Nos preguntamos quiénes son construidos como sujetos dignos de protección y quiénes como amenazas al orden social, qué violencias se despliegan bajo políticas de securitización, cómo se legitiman discursivamente procesos de exclusión y criminalización, y de qué manera se articulan —o se tensan— las nociones de seguridad humana y seguridad pública en las sociedades contemporáneas.
Desde un enfoque transdisciplinar, reunimos contribuciones de especialistas en diferentes áreas que analizan la seguridad humana no sólo como un dispositivo normativo, sino como un campo de disputa política, simbólica y material. A través de investigaciones empíricas, reflexiones teóricas, análisis visuales y propuestas audiovisuales, los textos aquí reunidos muestran cómo las políticas de seguridad impactan de manera diferencial en los cuerpos, los territorios y las prácticas cotidianas, al tiempo que visibilizan formas de resistencia, organización colectiva y producción de otros horizontes de bienestar.
La sección Puntos de encuentro agrupa artículos que examinan la seguridad humana en contextos marcados por violencia, la desigualdad, la exclusión y la vigilancia. El trabajo ““De víctimas a estigmatizados: la representación juvenil en los comentarios de TikTok sobre el caso Salvatierra”” analiza críticamente la circulación de narrativas sobre violencia en plataformas digitales. A partir del análisis del discurso multimodal y la netnografía, el artículo muestra cómo la lógica de la viralización y la economía de la atención contribuyen a la espectacularización del dolor y a la responsabilización simbólica de las víctimas, desplazando la mirada de las condiciones estructurales de la violencia hacia juicios morales y estigmatizantes.
Desde otro registro, “La función social de la vivienda como un Derecho Humano: una perspectiva desde la seguridad humana en un contexto turistificado” problematiza el acceso a la vivienda digna como un eje central de la seguridad humana. Articulando una lectura sociológica y jurídica, el texto cuestiona los modelos de desarrollo inmobiliario en contextos urbanos turistificados y evidencia cómo la mercantilización del espacio habitacional vulnera derechos fundamentales y debilita las condiciones materiales para una vida digna.
Por su parte, “Una mirada a los narcofunerales en el contexto puertoriqueño y caribeño” ofrece una lectura histórico-cultural sobre la estetización de la violencia y la construcción simbólica del poder en la narcocultura. El análisis de los rituales funerarios y su difusión mediática permite comprender cómo la violencia se transforma en espectáculo y producto cultural, planteando interrogantes éticas sobre su circulación y resignificación en el espacio público.
En el siguiente artículo “Género, exclusión y gobernanza migratoria: desafíos para la ciudadanía en la frontera de Tijuana” utiliza la mirada interseccional para analizar la exclusión institucional que enfrentan mujeres y niñas migrantes. Desde el acompañamiento empírico y la crítica a las políticas migratorias, el texto muestra cómo la seguridad humana se subordina a las lógicas de control y contención, mientras emergen formas alternativas de participación y ciudadanía desde las propias comunidades migrantes.
En el penúltimo trabajo “De la seguridad humana a la identidad deteriorada: análisis dimensional del constructo de estigma”, nos presenta una propuesta de indicadores y reactivos para guiar el estudio empírico del fenómeno de la estigmatización. Se parte de la base de un análisis del concepto de estigma y su dimensionalidad, para llevarnos a la reflexión de concebir el estigma como un argumento causal, que desde una postura teórica, lo coloca como factor de formación de prejuicios y estereotipos, y que puede finalizar en conductas discriminatorias.
Y por último en “Vigilancia y control: De la seguridad humana a la injerencia cotidiana” se nos invita a reflexionar sobre la expansión de los sistemas de vigilancia tanto tecnológicos como sociales que monitorean toda la vida de los sujetos, a partir de los discursos de la seguridad humana y la prevención del delito. Partiendo de una mirada crítica de las conceptualizaciones de seguridad que revela que mayor vigilancia no se traduce necesariamente en menos delitos, este texto propone repensar la hipervigilancia como un instrumento que no tiene como objetivo la seguridad, sino la gestión del miedo, la percepción de seguridad y la conducta.
Las secciones Cinemantropos y Antropovisual amplían el diálogo hace el campo audiovisual y visual, reconociendo estas prácticas como formas legítimas de producción de conocimiento. Las reseñas sobre cine en lenguas originarias, vivienda, cine comunitario e infancias evidencian cómo el audiovisual se convierte en un espacio de memoria, resistencia y disputa política, particularmente frente a procesos de despojo territorial, lingüístico y simbólico. En este mismo horizonte, “Cosmopolíticas del agua frente al régimen de seguridad hídrica” propone, desde una aproximación etnográfica y visual, pensar la seguridad humana más allá de los marcos tecnocráticos, incorporando agencias humanas y no humanas en la defensa del territorio.
En conjunto, este número propone pensar la seguridad humana como un entramado complejo de relaciones, conflictos y resistencias. Apostamos por una mirada interseccional y transdisciplinar que permita comprender sus contradicciones y, al mismo tiempo, abrir espacios para imaginar formas de vida más justas, colectivas y situadas.
Disfruta la lectura, te invitamos a habitar las preguntas incómodas que la seguridad humana deja abiertas.