Claudia Zamorano[1]
CIESAS Ciudad de México
Y dije: «Miren esta ubicación junto al mar. Miren esta hermosa propiedad.[2]
Lo que podría ser para tanta gente. Será tan maravilloso.
La gente que vive tan pobremente vivirá tan bien»
Donald Trump, Davos, 22/01/2026
Se dice que la arquitectura es una de las bellas artes. No lo dudo ni un poco. Frecuentemente estamos frente a obras que nos emocionan, es decir que nos despiertan paz, amor, asombro o sorpresa, pero también miedo, odio y otras emociones negativas. Quizá por este título, la arquitectura también ha sido históricamente un dispositivo del poder y de sometimiento. Las iglesias católicas sobre las ruinas de pirámides aztecas, la aplanadoras de Haussmann en París, las geometrías de las dictaduras militares… ejemplos sobran en la historia.
El 22 de enero de 2026 empezamos a atestiguar en tiempo real la producción de otro ejemplo: la Nueva Gaza, un proyecto arquitectónico y urbanístico para reconstruir la Gaza de posguerra, la llamada Nueva Gaza. Aprovechando los reflectores de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial (Davos, Suiza), Jared Kushner —yerno de Donald Trump y desarrollador inmobiliario neoyorquino— presentó su plan maestro.
¿Qué dicen sus propuestas a 100 días de un cese al fuego nunca respetado y del genocidio observado globalmente, también en tiempo real? ¿Dónde encontrar sentido ante tanto sinsentido? En este ensayo observaremos lo que nos dicen las imágenes, las palabras y los silencios.[3]
1.- Lo que dicen las imágenes: la geometría del despojo
Un día después de la presentación en Davos, vimos circular en todos los noticieros y redes sociales las imágenes del proyecto de la Nueva Gaza. Entre las diez diapositivas que exhibió Jared Kushner, hay tres que evocan el proyecto en lenguaje arquitectónico: dos maquetas digitales en tercera dimensión y un mapa, casi croquis. Las dos primeras están hechas seguramente por inteligencia artificial y con una comanda burda. En la primera, la maqueta que representa la Nueva Gaza, quizá la comanda fue algo como “diseña una ciudad turística al borde del mar con 180 rascacielos que no se acaben en el horizonte”. Para la representación de la ciudad de Rafah, seguro que los autores escribieron “dame una ciudad habitacional con una rotonda central que despache cuatro avenidas sin horizonte definido; que domine una zona de alta densidad con construcciones pequeñas asentadas sobre manzanas contiguas. Para romper la monotonía, agrega un grupo de edificios altos y en medio de ese gris, una conjunto de edificios medianos color salmón, situados en torno a una plaza cuadrada que haga algunos guiños con la cultura de medio oriente.” Las curvilíneas y los arbolados dominan ambos paisajes, como si esto suavizara la brutalidad de la destrucción.

Fuente: DWS News, 2026.

Fuente: DWS News, 2026.
El croquis es igual de burdo y coincide apenas con lo que vemos tanto en las maquetas como en las ruinas actuales de la zona. Muestra la Franja de Gaza, con sus 40 kilómetros de largo y cuatro de ancho. Una línea rosa fucsia marca la costa turística, donde se entiende que se construirán 180 rascacielos de usos mixtos. Es decir, espacios donde —siguiendo el paradigma del Nuevo Urbanismo— se combina lo residencial con lo laboral, lo recreativo y lo comercial. Cada edificio representa una ciudad dentro de la ciudad, generando nuevas lógicas de fragmentación socio-espacial, muy apreciadas por la gente de dinero en Estados Unidos. Frente a esta línea homogénea, ganando espacio al mar, hay tres misteriosos círculos, también coloreados de rosa fucsia.

Fuente: Kushner, 22/01/2026. (tomado de Democracy Now)
Tierra adentro, unos cuadrados de color amarillo dicen representar las zonas residenciales; los cuadrados grises, lo industrial y unos rectángulos verdes intermediarios donde, se dice, se pondrán los parques, espacios deportivos y zonas agrícolas. Al sur, en la frontera con Egipto, se proyecta un aeropuerto internacional y puerto marítimo. Un pequeño guiño a las historia se muestra con el triángulo color naranja al sur oriente de Rafah, que representa una triple frontera entre Israel, Egipto y Palestina; esa herida de la geopolítica tantas veces vulnerada. Sobre el ángulo superior izquierdo de la imagen se marcan las tres fases del Plan Maestro, una fase por año del proyecto. No se observa ningún esfuerzo por identificar las cuatro ciudades que componen la franja de Gaza. En realidad, los coloridos cuadrados que muestran los elementos del diseño urbano ignoran totalmente esta división política.
Así, las imágenes dicen poco del proyecto arquitectónico y urbanístico. Paradójicamente, dicen todo sobre lo que afirma la arquitectura del despojo. En palabras de Trump: «Una vez que esta junta esté completamente formada, podremos hacer prácticamente lo que queramos. Y lo haremos en conjunto con las Naciones Unidas» (El Mundo, 2026). Entonces, nada me importa de la cultura, la historia y la gente originaria y dueña de ese espacio.
Las palabras de Jared Kushner extienden esta idea. A lo largo de los diez minutos de presentación en su conferencia de Davos, sólo se evocaron algunos aspectos generales del plan. Nada que contribuyera a entender decisiones urbanísticas y arquitectónicas, nada que hablara del futuro de los gazatíes más allá de que tendrán trabajo en estas obras y que obtendrán la dignidad bajo el modelo económico que se pretende instaurar: el del libre mercado, claro está. Empero, el discurso de Kushner dibujó ampliamente a los actores, sus acciones y sus principios.
2.- Lo que dicen las palabras: los sueños de la postpolítica
Jared Kushner no es sólo un desarrollador inmobiliario y yerno de Donald Trump, es también hijo de un empresario inmobiliario neoyorquino y judío conservador. Su apoyo económico y estratégico a las campañas políticas de su suegro le ha retribuido millones de dólares y un poder político inusitado.[4] Sin cargo político en la estructura del gobierno estadounidense, en primavera del 2025 fue comisionado para las negociaciones de paz en Gaza junto con Tony Blair, quien ha tenido intervenciones tristemente célebres en Medio Oriente desde la invasión de Estados Unidos a Irak en 2003.
El discurso de Kushner se deshace en elogios a varios actores. Las primeras cuatrocientas palabras están destinadas a agradecer y a ensalzar lo honroso y sorprendente (amazing) que ha sido trabajar con “Steve”, presentado así en el foro, con su puro nombre de pila. Se trata de Steve Witkoff, otro desarrollador inmobiliario, judío neoyorquino y millonario cercano a Trump. Desde enero de 2025, es Comisionado Especial para Medio Oriente, cargo creado por el mismo Trump expresamente para su amigo.
Kushner también le agradece a otros empresarios, como Mike Waltz y Kir Gabay y, claro, a Donald Trump: ningún allegado puede hacer ningún acto público sin lanzarle siquiera un par de alabanzas. También elogia al gobierno israelí, por “sus esfuerzos para detener la escalada de violencia”. Por último, reconoce el apoyo de los socios de la región —Turquía, Qatar, Arabia Saudita y Egipto— para la constitución del National Committee for the Adminstration of Gaza. Esto es sumamente importante para entender el tipo de gobernanza que se propone en Gaza —más bien, para toda Palestina—. Las palabras de Kushner lo dicen todo:
Acabamos de tener noticias de Ali. Estamos muy impresionados. Steve y yo estábamos hablando con él y con todo el comité. ¡Qué valentía la de esta gente al dar un paso al frente! Hemos trabajado con la Autoridad Palestina, que también nos ha estado ayudando. Pero este comité es la primera vez que un comité tecnocrático y apolítico. (DWS News, 2026)
Ali es en realidad Ali Shaath, ingeniero civil palestino que en 1989 obtuvo un doctorado en Planificación de Infraestructura Urbana, en la Queen’s University, en Belfast. Ha ocupado altos cargos en el seno de la Autoridad Palestina. Ahora, su papel será pacificar la franja de Gaza mediante una operación bulldozer y coordinar el diseño urbano de su reconstrucción.
El Grand Continent (2026) ahonda en su biografía y cita un par de ideas que complementan lo señalado en el Plan Maestro presentado por Kushner. Por un lado, que el ingeniero civil afirma que se necesitarán siete años y no tres para que “Gaza renazca”. Por otro lado, que él mismo propone la ampliación del territorio de franja de Gaza, empujando los escombros hacia el mar (68 millones de toneladas) “para crear nuevas islas, nuevas tierras”. Por fin se entienden los tres círculos rosa fucsia que están impresos frente a la costa de la Franja de Gaza en el mapa. Quizá el mismo Shaath ayudó a dar la instrucción a la IA.
Entonces, el National Committee for the Adminstration of Gaza, será tecnocrático y apolítico, lo que significa que habrá una gobernanza dentro de la postpolítica que se regirá bajo la “inocente” mano invisible del libre mercado. Siempre en palabras de Kushner,
Por eso, queremos utilizar los principios económicos del libre mercado, como los que el presidente Trump mencionó que está haciendo en Estados Unidos. Queremos llevar esta misma mentalidad, el mismo enfoque a un lugar como Gaza para darles a estas personas la capacidad de prosperar y tener una buena vida. (DWS News, 2026)
Pero la continuación del discurso revela el lado político de la postpolítica. Sin la rendición total de Hamás y de cualquier manifestación de resistencia palestina, el plan no tendrá lugar.
Al principio, jugábamos con la idea de decir: «Construyamos una zona libre y luego una zona de Hamás». Y luego dijimos: «¿Saben qué? Planifiquemos para un catastrófico éxito«. Nosotros, Hamás, firmamos un acuerdo de desmilitarización. Eso es lo que vamos a hacer cumplir. (DWS News, 2026)
Y después continúa:
La siguiente fase es trabajar con Hamás en la desmilitarización […] sin seguridad, nadie invertirá. Nadie vendrá a construir allí. (DWS News, 2026).
Como en las historias del viejo oeste estadounidense, la pacificación de los locales es la condición para el avance de las fronteras del imperio y sus capitales.
*
Eh, rápidamente, repasaré esta guerra de dos años, 90,000 toneladas de munición. Hay más de 60 millones de toneladas de escombros allí. Y decenas de miles de muertos (DWS News, 2026).
Así refiere Kushner las más de setenta mil muertes de palestinos en Gaza: entre toneladas de munición y de escombros. Pero ni siquiera habla de las miles de personas desplazadas, de los cientos de miles de personas que viven entre escombros, de los miles de niños y niñas con amputaciones severas, de los traumas de guerra y las familias deshechas. Hay muchas injusticias y problemas que se esconden en aquellas pocas imágenes y miles de palabras. Aquí para terminar, voy a señalar una que el periodista Antonio Pita ha desarrollado de modo impecable para el diario El País: el frenesí anexionista de Israel sobre Cisjordania.
3.- Lo que dicen los silencios: anexiones israelís en Cisjordania

Vista de los edificios del asentamiento israelí que muestran la expansión alrededor del asentamiento judío de Adumim, en Cisjordania. Fuente: Pita, 2026a.
Esta imagen no es otra maqueta digital, es la fotografía de un conjunto de viviendas multifamiliares en Cisjordania: la nueva pero vieja geometría colonizadora de los campamentos sionistas sobre territorios palestinos. Se nota que están hechos al apuro, con sistemas de prefabricados. Asentadas sobre un cerro en un sistema de balcones, resaltan las murallas de piedra de tonalidades claras y las rejas: las de enfrente, sobre la muralla, son pequeñas; las de la parte trasera, también son pequeñas pero electrificadas. Me recuerda la frase de Jared Kushner, “sin seguridad, nadie va a comprar”. Un letrero en la parte frontal sobre un número telefónico dice OFEK que, según el traductor de Google quiere decir “horizonte”. Las letras del letrero de alado son ilegibles, pero se percibe bien el símbolo que traspone un corazón sobre un triángulo dando la forma de una estrella de David estilizada. Es algo que, de nuevo según una búsqueda en Google, simboliza el amor por Israel o por la herencia e identidad judía.
Cisjordania es un territorio palestino ocupado militarmente por Israel desde 1967, tras la Guerra de los Seis Días. Desde entonces, el control militar israelí se ejerce sobre unos tres millones de palestinos asentados en las praderas y en las principales ciudades, como Hebrón, Belén, Ramala y Jericó. Desde 1948 esas tierras son testigo de asentamientos sionistas que ganan poco a poco territorio. Pero en los últimos años, explica Antonio Pita, su crecimiento se ha acelerado “a la sombra de los ataques a Gaza.”
Cada trayecto por Cisjordania depara alguna novedad. Desde más banderas israelíes o símbolos judíos al borde de las carreteras hasta la práctica ausencia de palestinos en espacios abiertos, sustituidos por colonos sacando su ganado a pastar. También algún protoasentamiento en una colina o nuevas barreras a la entrada de localidades palestinas. Hay hasta anuncios inmobiliarios en colonias antes consideradas remotas (Pita, 2026a)
Por el momento, la ocupación es “de facto, más no de iure”, como insiste Pita. Sin embrago, hay mucha presión para formalizar las anexiones por parte de los ultranacionalistas. De hecho, es una de las cartas que está en juego para las elecciones legislativas que tendrán lugar en Israel en octubre del 2026. En este sentido, el 8 de febrero del presente año, el Gabinete de Seguridad israelí ratificó una serie de medidas que pueden facilitar las anexiones. Ante esto, Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para los territorios palestinos ocupados, señaló que no se trata de ajustes administrativos rutinarios:
Son pasos deliberados y graduales hacia la anexión permanente, que se avanzan paso a paso, a plena luz del día y con total impunidad»,. [Eestas medidas] «profundizarían y consolidarían una ocupación que el tribunal más importante del mundo (la Corte Internacional de Justicia) ha declarado ilegal. (Albanese en Binnur, 18/02/2026)
Mientras tanto, la violencia cotidiana contra los palestinos crece y se legitima, lo que se expresa en el mapa de ocupación de Cisjordania y en el ánimo de la gente. No Other Land, documental ganador de un Óscar en marzo de 2025 por su excelente retrato de los procesos de ocupación israelí en Cisjordania, ofreció algunos brillos de esperanza para aquellos que nos posicionamos en contra del genocidio que se está perpetrando. Esto no sólo porque los testimonios de los hombres y mujeres entrevistados transmitían tenacidad, entereza y esperanza; también porque el documental es la cristalización de un trabajo conjunto entre el palestino Basel Adra y el israelí Yuval Abraham y porque reflejó un reconocimiento a la lucha palestina ante los ojos del mundo. Casi un año después de obtenido el Óscar, Basel Adra acalla estas esperanzas ante los micrófonos de Pita:
A veces los colonos me hacen comentarios sobre el Óscar, pero no sé si ha hecho las cosas peores. Lo que sí sé es que, al venir a mi casa, lanzan un mensaje que es: ‘Nos da igual que tengas un Óscar’. Hace dos semanas vino uno a mi casa y me dijo: ‘Si quieres vivir tranquilo, vete. Si no, llegaré de noche y te destrozaré a ti a tu familia. (Pita, 2026b)
*
Entre el emporio turístico presentado en Davos por Jared Kushner y las simples casas preconstruidas para los colonos israelíes en Cisjordania existen grandes diferencias. El primero pretende una opulencia desmesurada al servicio de grandes capitales inmobiliarios, principalmente estadounidenses, es decir, de los allegados de Trump. Las segundas presentan una pobreza estilística y arquitectónica que se pondrá al servicio del sionismo. Pero en ambos casos, la arquitectura, el urbanismo, sus técnicas y discursos aparecen como dispositivos de despojo para el poder colonial y son otra muestra más de la arrogancia imperial que ha existido en todos los tiempos. Aunque la historia no se repite, como afirma Hipólito Rodríguez en este mismo número de Ichan Tecolotl, los dispositivos y las técnicas se parecen tremendamente. El ataque directo a la historia, la cultura, la identidad y la territorialidad, también.
¿Qué hace particular el proyecto de la Nueva Gaza? Quizá, como señala Omar Olivo también en este número, que sea el producto de un genocidio de larga duración de nuestra historia reciente, que ha sido proyectado en tiempo real en todos los medios de comunicación posibles y contra el cual nadie se siente capaz de luchar.
¿Qué dicen sus propuestas a 100 días de un cese al fuego nunca respetado? Quizá nos dicen que en todos los tiempos, los imperios pueden hacer lo que quieran, como subrayó Trump. Aún nos falta mucho por ver en el futuro.
Referencias
Binnur Dönmez, B. (2026, 18 de febrero). ONU: la decisión de Israel de ampliar las medidas de expropiación de tierras en Cisjordania podrían consolidar la anexión. Anadolu Ajensi [AA]. https://www.aa.com.tr/es/mundo/onu-la-decisi%C3%B3n-de-israel-de-ampliar-las-medidas-de-expropiaci%C3%B3n-de-tierras-en-cisjordania-podr%C3%ADa-consolidar-la-anexi%C3%B3n/3833723
DWS News (2026, 22 de enero). Jared Kushner on Gaza Peace, Demilitarization & Humanitarian Aid at WEF 2026 | AC1E. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=SGtL2-hm3lo
El Grand Continent (2026, 16 de enero). ¿Quién es Ali Shaath, el tecnócrata elegido para administrar la Franja de Gaza? https://legrandcontinent.eu/es/2026/01/16/quien-es-ali-shaath-el-tecnocrata-elegido-para-administrar-la-franja-de-gaza/
El Mundo (2026, 22 de enero). DIRECTO | Trump presenta su Junta de Paz en Davos mientras se cuestiona el liderazgo de EEUU
. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=ZEKLaC1XeKk
Pita, A. (2026a, 17 de febrero). Israel da un vuelco al mapa de Cisjordania con su frenesí anexionista. El País. https://elpais.com/internacional/2026-02-17/israel-da-un-vuelco-al-mapa-de-cisjordania-con-su-frenesi-anexionista.html
Pita, A. (2026b, 18 de febrero). “Todo ha ido a peor” en la tierra de ‘No Other Land’ casi un año después del Oscar. El País. https://elpais.com/internacional/2026-02-18/todo-ha-ido-a-peor-en-la-tierra-de-no-other-land-casi-un-ano-despues-del-oscar.html
- claudiaz@ciesas.edu.mx ↑
- “Propiedad” (“property”) en el lenguaje de un desarrollador inmobiliario como Trump, significa “espacio para invertir”. ↑
- Mis fuentes principales son los discursos y los documentos trasmitidos desde Davos el 22 de enero del 2026, por Donald Trump y su yerno Jared Kushner. Desde la plataforma de YouTube se bajaron y transcribieron automáticamente las conferencias completas, lo que permitió un análisis más afinado. ↑
-
Véase https://forbes.es/actualidad/801141/esto-es-lo-que-han-ganado-los-hijos-de-trump-gracias-a-la-presidencia/ ↑